Urgente El Sereno prepara una cobertura minuto a minuto de las noticias que marcan la jornada.
martes 30 de junio
La realidad no pide permiso
Buenos AiresClima --°
Dólar oficial$ —
Dólar blue$ —
MEP$ —
BitcoinUS$ —
EthereumUS$ —
SolanaUS$ —
OroUS$ —
Riesgo país
Mundo

Europa se hunde sola: la brecha con Estados Unidos es un abismo y no hay vuelta atrás

El Mundial destapó el asombro de europeos ante la prosperidad yankee. Datos del Banco Mundial muestran cómo el Viejo Continente se autodestruyó con políticas que ahogaron el crecimiento, mientras Estados Unidos siguió innovando. Una columna de Axel Kaiser lo resume.

Por Redacción El Sereno · junio 30, 2026
Europa se hunde sola: la brecha con Estados Unidos es un abismo y no hay vuelta atrás

El Mundial no es solo un acontecimiento deportivo: es la excusa perfecta para que cada cuatro años salgan a la luz las costumbres y concepciones que gobiernan a las sociedades. Y este año, las redes se llenaron de comentarios de europeos –españoles, alemanes, franceses, ingleses– que no podían creer lo que veían en Estados Unidos.

Los sorprendía la abundancia de los supermercados, el tamaño de los autos, las rutas, las casas, las porciones de comida, el refill gratis. Una mezcla de fascinación y desconcierto. Algunos parecían descubrir un país completamente distinto del que les habían contado en Europa.

Esos comentarios llevaron a preguntarse cómo dos sociedades que hace apenas décadas estaban a niveles de desarrollo similares terminaron tan separadas. La respuesta está en una columna de Axel Kaiser, que recopila datos devastadores sobre el deterioro europeo. Pero más allá de las estadísticas, hay una idea clave: Europa no sufrió un accidente histórico. Está viviendo las consecuencias de una autodestrucción que decidió libremente hace muchos años.

No fue una guerra, ni una catástrofe natural, ni una invasión. Fue una decisión política. Como cuando el presidente español Pedro Sánchez dijo que aspira a una sociedad “con menos Lamborghinis y más bicicletas”.

Durante décadas, Europa abandonó los principios que la habían hecho próspera. La libertad económica fue reemplazada por planificación estatal. La competencia, por regulaciones infinitas. El mérito empezó a ser visto con sospecha. El éxito dejó de admirarse para gravarse. La creación de riqueza pasó a ser casi un pecado moral.

Mientras Estados Unidos premiaba la innovación, el riesgo empresario y la inversión privada, Europa construía una maquinaria burocrática que impedía producir demasiado. El continente que dio origen al capitalismo comenzó a avergonzarse de él. El ejemplo perfecto es Alemania.

Durante décadas fue el motor industrial del mundo. Pero decidió cerrar centrales nucleares operativas, reemplazarlas por energías incapaces de garantizar suministro constante y depender del gas ruso. Gastó 500 mil millones de euros en infraestructura solar y eólica en un país sin sol ni viento. No fue una imposición extranjera: fue una decisión soberana, celebrada como un triunfo moral.

Cuando Vladimir Putin cerró la llave del gas, Europa descubrió que la física no negocia con la ideología. La electricidad se volvió carísima, la industria perdió competitividad, las inversiones emigraron, las fábricas cerraron. Hoy, si Alemania fuera un estado de EE.UU., sería el más pobre excepto Missouri, medido por PIB per cápita.

Y hablamos de Alemania, el mascarón de proa. Imagínense lo que queda para España, Francia, Italia o el Reino Unido. Lo extraordinario es que, frente al fracaso, la respuesta europea fue profundizar las mismas políticas.

Esta decadencia no es solo económica: es cultural, demográfica, política. Durante años se promovió que Occidente debía pedir perdón por su éxito. Se debilitó la identidad nacional, se desprestigió la familia, se ridiculizó la religión, se relativizó el mérito, se burocratizó la educación, se demonizó el crecimiento económico.

Mientras Europa discutía pronombres, lenguaje inclusivo y objetivos climáticos imposibles, EE.UU. seguía produciendo, innovando y creciendo. La decadencia nunca llega de golpe: primero desaparece la confianza, después la inversión, luego el crecimiento, finalmente la esperanza.

Según datos del Banco Mundial, en 2023 el PIB per cápita europeo promedio era de 41.500 dólares, mientras que el de EE.UU. era de 82.800. En 2008, ambas economías tenían tamaño similar, pero en 2023 la de EE.UU. era 80% más grande. En los 15 años previos, la eurozona creció 6%, mientras que EE.UU. lo hizo 82%. De seguir así, en 10 años la diferencia será como la que hoy hay entre Japón y Ecuador.

Los salarios reales cayeron en Europa y subieron 6% en EE.UU. Desde 2008, los americanos se hicieron más ricos y los europeos más pobres. Hace 15 años, ambos representaban un cuarto del consumo global; hoy la relación es 18% a 30%. EE.UU. crea el 50% de los unicornios del mundo; Europa solo el 14%, igual que China.

Lo más preocupante es que buena parte de la dirigencia europea insiste en que el problema es que las políticas aún no fueron suficientemente profundas. Más impuestos, más regulaciones, más subsidios, más planificación, más intervencionismo. Siempre la misma receta para el mismo fracaso.

Mientras tanto, millones de europeos cruzan el Atlántico y descubren, con sorpresa infantil, supermercados repletos, combustible más barato, salarios más altos, vehículos enormes y una economía vibrante. No descubren otro país: descubren el resultado de dos filosofías distintas. EE.UU. no es perfecto, tiene enormes desafíos, pero nunca dejó de creer que la riqueza primero debe crearse antes de repartirse. Europa creyó que podía repartir indefinidamente una riqueza cuya generación desalentaba sistemáticamente.

Las civilizaciones no mueren solo por enemigos externos. También pueden suicidarse.

MIRA EL VIDEO:

Comentarios

  1. Para mí Europa se fue al carajo con tanto progresista de mierda y burócratas que no laburan. Mientras ellos hacían marchas del clima acá en USA se rompían el lomo. Axel Kaiser la clava: el unicornio europeo se extinguió por ideologías pelotudas. Yo creo que hay que copiar a Trump no a Macron. Firmado: El Gaucho Libertario.

  2. ta bien el yanqui este nos viene a hablar de prosperidad mientras europa se desangra con sus politicas de mierda axel kaiser y su librito neolibelulista un aplauso la brecha la hicieron ustedes recortando derechos nosotros queremos estado social de verdá igual europa se hunde porque la derecha la entregó a los mercados no por el estado de bienestar firmado el che de la pandemia

Decí lo que pensás

Publicá con un alias. No necesitás registrarte.

ESEN