La Ciudad de Buenos Aires ya puso manos a la obra para que el Trambús, ese sistema de transporte 100% eléctrico que promete revolucionar la movilidad porteña, empiece a rodar a fines de 2026. Y el primer gran quirófano está en Palermo: la avenida Intendente Bullrich se está reconfigurando para darle paso a los carriles exclusivos del flamante T1.
Según el cronograma oficial, la línea T1 unirá Nueva Pompeya con el Aeroparque Jorge Newbery, atravesando ocho barrios: Nueva Pompeya, Parque de los Patricios, Boedo, Parque Chacabuco, Almagro, Caballito, Villa Crespo y Palermo. Un recorrido de 20 kilómetros que hoy, en colectivo, demanda una hora y cuarenta minutos. Con el Trambús, aseguran, se reduciría a entre una hora y una hora cinco minutos. “Ganamos 35 o 40 minutos, es enorme”, se entusiasmó Pablo Bereciartua, ministro de Movilidad e Infraestructura porteño.
En el tramo de Bullrich entre Santa Fe y Del Libertador, las obras ya comenzaron. Se incorporarán dos carriles exclusivos para el transporte público, uno por sentido, pero sin reducir la capacidad para los autos: la avenida conservará cuatro carriles al norte y dos al sur. Las veredas no se tocan; todo se reordena sobre los carriles actuales. El objetivo, según el Ministerio, es ordenar los flujos y hacer más previsible la circulación en una de las zonas más densas de la Capital.
El proyecto incluye seis estaciones sobre Bullrich, entre ellas un “parador icónico” en Juan B. Justo, punto estratégico para combinar con la línea D de subte y la estación Palermo del Ferrocarril San Martín. No serán simples paradas, advierten: tendrán guarderías para bicicletas y lockers de logística. “Van a ser puntos que ordenen el movimiento y hagan que la gente se desplace de manera más segura y eficiente”, señalaron desde el Ministerio.
La frecuencia proyectada es de una unidad cada cuatro minutos en hora pico, con un flujo estimado de 50.000 pasajeros diarios. Para dimensionarlo, las líneas B y D de subte, las más usadas, transportan entre 250.000 y 300.000 cada una. El T1 no les competirá en volumen, pero promete aliviar el combo de bondis y combis que saturan el corredor.
El recorrido completo arranca en avenida Sáenz y sigue por Almafuerte, Diógenes Taborda, Caseros, La Plata, Rivadavia, Acoyte, Ángel Gallardo, Honorio Pueyrredón, Juan B. Justo, Intendente Bullrich y Dorrego. Luego toma la Autopista Illia, Sarmiento y finaliza en Costanera Rafael Obligado. En Caballito, sobre Honorio Pueyrredón, se instalarán dos paradores laterales: uno entre Gaona y Franklin, y otro entre Méndez de Andes y Aranguren. Por eso, entre Neuquén y Gaona, la avenida cambiará de sentido.
Las unidades serán silenciosas y cero emisiones, en línea con el Plan de Movilidad Sustentable 2030 y el Plan de Acción Climática 2050. Pero el dato que más llama la atención es la tecnología de “semáforos observados”: cuando una unidad del Trambús se aproxima, el semáforo extiende el verde para dejarla pasar. Así, calculan, los tiempos de viaje podrían reducirse hasta un 40%.
Mientras tanto, las obras en Bullrich ya se ven. La ciudad se prepara para que el Trambús no sea una promesa, sino un rugido sobre el asfalto. ¿Llegará a tiempo para 2026? Los plazos, por ahora, se cumplen.

Para mí esto es otro curro de los K, como siempre. Trambús? Un choreo para llenarle los bolsillos a los amigos de siempre mientras los laburantes viajamos como ganado dos horas. Me parece un desastre total, como todo lo que tocan. Váyanse todos a la mierda, chorros de mierda!
para mi esto es otro curro de los ke ricos de palermo el trambus solo sirve pa llevalos mas rapido al aeropuerto mientras los pobre seguimo viajando en bondi atestao vergüenza de gestion todo pa la clase alta kbrones