El presidente Javier Milei vuelve a sacudir el tablero regional. Confirmó que el próximo 25 de julio viajará a Brasil para participar del acto de lanzamiento de Flavio Bolsonaro como candidato a presidente, y de paso, visitará en Brasilia al exmandatario Jair Bolsonaro, quien cumple prisión domiciliaria tras haber sido condenado por intento de golpe de Estado.
“El 25 viajo a Brasil, que lo ungen candidato a Flavio Bolsonaro, y voy a estar en San Pablo. Después voy a hacer un paso por Brasilia para ver a Jair Bolsonaro”, sostuvo Milei durante una entrevista radial, en la que también defendió el rumbo económico de su Gobierno.
El gesto es un guiño directo al núcleo duro de la derecha brasileña, pero también una bofetada al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, con quien Milei mantiene una relación de hielo. La ausencia del argentino en la última cumbre del Mercosur ya había encendido alarmas en el Palacio de Itamaraty, y esta nueva movida promete escalar la tensión diplomática.
En paralelo, en Casa Rosada crece la expectativa por la organización de una cumbre de presidentes conservadores en Buenos Aires, que podría reunir a figuras como el propio Bolsonaro, el ecuatoriano Daniel Noboa y el peruano Keiko Fujimori. La agenda de Milei no se detiene: el 28 de julio estará en Perú para la asunción presidencial de Fujimori, y el 7 de agosto viajará a Colombia para asistir a la jura de Abelardo de la Espriella. También visitará a Noboa en Ecuador, con quien buscará avanzar en acuerdos bilaterales de comercio, seguridad y cooperación institucional.
Milei, que se presenta como un líder antisistema, parece decidido a construir un eje alternativo al liderazgo de Lula en la región. Pero la jugada no está exenta de riesgos: reunirse con un condenado por intento de golpe de Estado podría costarle caro en términos de imagen internacional, especialmente en un contexto donde la democracia brasileña aún se sacude las cenizas del asalto a los tres poderes en 2023.
“Voy a ver a Jair, es un amigo y un perseguido político”, dijo Milei, sin mencionar la condena judicial que pesa sobre el exmandatario. La oposición argentina ya salió a criticar la visita, calificándola de “vergüenza nacional”. Mientras tanto, en las calles de San Pablo y Brasilia, los seguidores de Bolsonaro celebran la llegada del argentino como un espaldarazo a su líder.
La gira latinoamericana de Milei promete ser un termómetro de la nueva geopolítica regional, donde la grieta ideológica se profundiza. ¿Podrá el presidente argentino mantener el equilibrio entre su agenda conservadora y las relaciones con los países vecinos? Por ahora, el único seguro es que la polémica está servida.

Para mí esto es un golazo, Milei yendo a visitar a un patriota como Bolsonaro, no como ese zurdo de Lula que nos quiere cagar la vida. La derecha dura se une y los progres lloran como nenas, me parece bárbaro. ¡A romperla en Brasil y que tiemblen los zurdos!
para mi estos fachos se juntan para destruir latinoamerica milei y bolsonaro son lo peor antisociales negacionistas corruptos mientras ellos se abrazan el pueblo sufre viva lula viva maduro abajo la derecha basura 🤬✊🏻