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Guernica: seis años de lucha y promesas incumplidas, las mujeres de la toma siguen esperando sus viviendas

A seis años de la histórica toma de tierras en plena pandemia, las mujeres de Guernica volvieron a alzar la voz en la feria local. Frente al ajuste de Milei y los compromisos incumplidos de Kicillof y Cantero, exigen la entrega inmediata de sus viviendas.

Por Redacción El Sereno · julio 13, 2026
Guernica: seis años de lucha y promesas incumplidas, las mujeres de la toma siguen esperando sus viviendas

La neblina del sábado se disuelve entre los puestos de la feria de Guernica. La mañana es fría, de un invierno que muerde el bolsillo con tarifazos salvajes, pero entre los puestos, el comité de Guernica lleva adelante una de sus primeras resoluciones: que se escuche el reclamo que hoy continúa: Ni Una Menos sin vivienda.

Corría el año 2020, plena pandemia, y el mandato oficial era «quedarse en casa». ¿Pero qué casa, si la precarización laboral les había arrancado hasta el alquiler? Fueron muchas entonces las que se pusieron a la cabeza de la historia: levantar un techo para sus hijos e hijas. Hoy, seis inviernos después, y bajo el brutal ajuste del Gobierno de Milei que se vive en todo el país, la promesa de Axel Kicillof y Blanca Cantero sigue siendo un papel firmado y un barrio sin entregar. Hay niños que empezaron la escuela en plena toma y hoy terminan la primaria sin haber podido acceder a esa casita que pedían en ese entonces.

Voces de la feria: «A mí me gustaría que les entreguen las viviendas, hoy en día hay mucha gente que alquila y no puede acceder a un alquiler por la situación económica que estamos viviendo», dice Felipa, que acomoda medias, ropa interior y abrigos sobre su tablón. Sus manos, curtidas por el trabajo, se detienen cuando le recordamos las imágenes de la toma que recorrieron los televisores en 2020. «¡Sí! Me acuerdo de verlos en la televisión —dice, con una mezcla de indignación y asombro—. No puede ser que no hayan entregado esas viviendas todavía. Es una situación que vivimos todas las familias; en mi casa tengo hasta a mis nietos conmigo. Creo que el ejemplo que dan estas mujeres deberíamos tomarlo todos.»

Cerca del ingreso a la feria, la pantalla de un televisor en un gazebo muestra las postales de aquellos días de 2020: el predio enorme, el frío, las lonas azotadas por el viento. Pero el recuerdo es también el de la fuerza colectiva. El televisor muestra las larguísimas cadenas humanas bajando donaciones, los carteles de apoyo de estudiantes universitarios y los guardapolvos blancos de médicos montando escuelas y postas de salud entre las casillas. En aquel momento, los hospitales públicos de la zona tenían la orden política de no atender a las familias de la toma. De ese desamparo nacieron los primeros pasos de la hoy reconocida posta de salud y cuidados.

Allí, repartiendo volantes y conversando con los vecinos, encontramos a Marcelo, referente del PTS en Guernica, junto a Mariel, una docente de la zona. Ambos integran el comité de apoyo en Guernica que impulsó la actividad de hoy. «El pasado 13 de junio pusimos en pie estos comités —explica Marcelo—. Con el ajuste feroz que estamos viviendo bajo el gobierno de Milei, y la complicidad de un peronismo que viene dejando pasar todo el plan de ajuste, no podemos seguir de brazos cruzados esperando que caiga una alternativa del cielo. Nuestra compañera Myriam Bregman es reconocida en todo el país por su consecuencia política, pero con ella sola no basta. Por eso impulsamos estos comités abiertos, para todos los que consideren que los trabajadores merecemos una alternativa política propia.»

Mariel asiente y toma la palabra, con la urgencia de quien palpa la realidad en las aulas todos los días: «Lo que comenta Marcelo es así, lo vivimos cada una en su casa y lo vemos en cada chico que viene a la escuela. Como si fuera poco, el gobierno de Axel Kicillof recortó los alimentos que entregábamos en los comedores, que eran una ayuda vital, y ahora nos ataca a las docentes ofreciéndonos un mísero aumento. No podemos seguir esperando nada de los mismos de siempre. Por eso me sumé al comité y por eso invito a que se sumen todos los que sienten que esta situación no va más.»

Al cierre de la jornada, conversamos con Cecilia, madre de dos hijos: «Como muchas, yo llegué a Guernica dejando atrás situaciones muy difíciles de violencia de género. Pero en la organización de la comisión de mujeres todas nos hicimos más fuertes. Hoy seguimos luchando por nuestras viviendas y no vamos a parar hasta conseguirlas.» A su lado, Karen, concluye: «Yo también soy parte de la comisión de mujeres y del comité de Ezeiza. Peleamos por nuestras viviendas, pero sabemos que con esto solo no basta. Necesitamos trabajo con derechos, acceso a la salud pública. Mientras la política de los gobiernos sea que los platos rotos los paguemos siempre las familias trabajadoras, esto no va a cambiar. Por eso, además de pedir el apoyo para nuestra lucha, quiero invitar a sumarse a los comités en cada barrio. Si queremos que esto cambie, tenemos que apoyar cada lucha como la que llevan los trabajadores de Siat recientemente despedidos, o el cierre que están evitando en FATE, si queremos que esto cambie, nos tenemos que organizar nosotros.»

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Comentarios

  1. 6 años y las ñatas esperando casas? mamita kicillof y cantero dos tibios q ni pa prometer sirven milei los va a hacer pelota q se pongan a laburar y dejen de llorar total no pagan impuestos los vivos esos viva la libertad carajo

  2. para mi 6 años y los zurditos de siempre prometiendo casas como caramelos kicillof y cantero burgueses traidores milei el facho todos cagan al pueblo las pibas de guernica bancandola en la lona mientras los politicos se llenan los bolsillos basta de promesas queremos las viviendas ya viva la toma viva la lucha de clases

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