Un río de voces desgastadas e incansables peregrinaron hacia el Obelisco tras la victoria de la Argentina frente a Inglaterra, que lleva a la selección albiceleste a la final de la Copa del Mundo. Con los pies en el aire, es certero decir que sobre la calle Bolívar nadie es inglés.
Las bocinas de los autos avivaron el fuego de la alegría. Los quioscos cerraron y los empleados se encaminaron a la concentración en el ícono porteño, donde se dieron cita cientos de hinchas. La Argentina derrotó 2-1 a Inglaterra en el Atlanta Stadium y ahora defenderá el título frente a España. Después de un partido muy disputado, el equipo de Lionel Scaloni reaccionó en el tramo final y revirtió el resultado en siete minutos, con un golazo de Enzo Fernández y un cabezazo de Lautaro Martínez en el tiempo adicionado.
En el microcentro, el eco de los gritos, los motores y la cumbia retumbó desde los pocos locales que permanecen abiertos. Los policías arrinconados sobre la Avenida de Mayo fingieron sobriedad. “Se sufre, se sufre con este partido. No podíamos perder, sobre todo con ellos [Inglaterra], pero ahora, a festejar tranquilos”, advirtió Pablo, un agente de la Policía Federal que prefirió no dar su apellido.
Sobre la avenida 9 de Julio, todos los carriles estuvieron tomados por banderas y camisetas de Lionel Messi. El vendedor José Portillo llegó de Mar del Plata cargado de banderas desde las 7. “Estaba seguro de que ganábamos, y no he parado. Ahora me quedo hasta la mañana”, comentó, mientras ondeaba una bandera con una mano y recibía cambio con la otra.
Hubo fuegos artificiales y gritos eternos. “Sos cagón, sos cagón, Inglaterra sos cagón”, gritó la tribuna mientras caminaba hacia el Obelisco, que quedó inundado de olor a pólvora. Un hombre araña colgó con la camiseta de Julián Álvarez en el semáforo de 9 de Julio y Corrientes, justo detrás del asediado emblema porteño.
Micaela y Álvaro estaban también en la Plaza de la República. No es una pareja cualquiera. Ella es argentina y él, español. Los dos países se enfrentarán el domingo en la final que se disputará en Nueva Jersey. Ataviado con la camiseta argentina, Álvaro alegó que España ganará 4 a 0, aunque después lo cambia a un 2 a 1. Ella amenaza con el divorcio y arremete con un 2 a 2 y a penales.
Los jóvenes se conocieron viajando por el sudeste asiático y llevan tres meses en la Argentina. La final la mirarán también aquí. “Que gane el mejor”, concluye Álvaro.
Pero no solo el centro porteño vibró al son de los festejos. Los vecinos se movilizaron también en los distintos barrios: Palermo, Belgrano, Villa Urquiza, Flores, Caballito y tantos más. “El que no salta es inglés, el que no grita es inglés”, fue el canto de todos, en una ciudad convertida en una fiesta.
La histórica remontada de la selección produjo una enorme alegría. “Enorme e inmensa la alegría que sentimos”, afirmó desde Cabildo y Juramento, barrio de Belgrano, Patricia Orilo. Es de Chubut y vivió el partido en Buenos Aires, donde tiene emprendimientos comerciales.
“Sabemos que tenemos una selección que vale oro, que tenemos los mejores jugadores, así que no había forma de perder este partido”, reflexionó sobre el desenlace final del partido.
Sobre la connotación emocional e histórica del triunfo sobre Inglaterra, agregó: “Significa todo. No tengo palabras para describir lo que significa haberle ganado a Inglaterra. No tenemos palabras de agradecimiento para todo lo que nos hace vivir esta selección. Increíbles los chicos”.
Para las 19.30, la marea humana ocupaba unas siete cuadras sobre la avenida Cabildo. El pase de la Argentina a una nueva final del Mundial de fútbol también encontró eco en quienes atravesaron distintas generaciones de la historia de la selección. Carlos García, un vecino de Belgrano de 67 años, siguió el partido con la experiencia de haber visto todos los campeonatos desde hace décadas. “La viví mucho”, resumió antes de equiparar al equipo de Lionel Scaloni con el campeón de México 1986.
Para él, el triunfo frente a Inglaterra volvió a confirmar una marca registrada de este ciclo: “Tiene mucho corazón, mucho ímpetu y siempre va para adelante”. Ni siquiera el 1-0 en contra cuando restaban diez minutos le hizo perder la confianza. “Fue espectacular”, sintetizó tras la remontada, mientras celebraba en la calle junto a sus nietas. De cara a la final, dejó un mensaje que mezcla ilusión y gratitud: “Ojalá ganemos. Y si no, no importa. Hasta acá llegamos, pero bárbaro”.
Otro Carlos, porteño y de 66 años, también recurrió a la memoria para dimensionar el momento. Después de haber visto los títulos de 1978, 1986 y 2022, se emocionó al pensar en otra final mundial. Sostuvo que nunca perdió la fe. “Sentía que se empataba. Ellos se metieron atrás, se asustaron, y eso agrandó a la Argentina”, explica.
Para él, el seleccionado de Scaloni ocupa un lugar único en la historia del fútbol nacional: “Nunca vi un equipo de estas características. Y mirá que tengo mis años”.
Entre los festejos en el barrio de Belgrano, también apareció una dimensión que trascendió lo deportivo. Andrea celebró especialmente que la victoria hubiera sido frente a Inglaterra y vinculó el resultado con el recuerdo de la disputa por las Islas Malvinas. “Es lo más grande haber ganado este partido y a los ingleses”, sostuvo. Para ella, el triunfo despertó “un sentimiento total de alegría, no solo por el fútbol”, porque, según expresa, “los ingleses nos robaron nuestras Malvinas, y ese es un dolor que no podemos evitar”. Entre sonrisas, resumió su satisfacción con una frase: “Quedaron otra vez afuera con la Argentina”.
En el punto de reunión de los vecinos de Villa Urquiza, la emblemática esquina de Triunvirato y Olazábal, hubo banderas y camisetas argentinas de todos los colores. La titular, la violeta del Mundial 2022, la del Diego del 94… Hasta los perros llevaron la albiceleste. En dos cuadras a la redonda, no paraban los bocinazos. Y se sumaban los cacerolazos.
Las familias caminaban por las veredas directo al punto de encuentro. Los niños llevaban vuvuzelas. Se abrazaban, lloraban. “Equipo campeón”, gritó un señor que corría a abrazarse con sus amigos en Mendoza y Ávalos. “Y ya lo ve y ya lo ve, el que no salta es un inglés”, cantaba la multitud que avanzaba por Triunvirato que, para las 18.30, ya estaba cortada con un patrullero. Hubo fuegos artificiales.
Se alternaba con “Vení, vení, cantá conmigo, que un amigo vas a encontrar. Que de la mano de Leo Messi, toda la vuelta vamos a dar”. Después llegó el clásico. Era imposible dimensionar la cantidad de gente y la de banderas.
Cinco amigas del colegio quedaron en encontrarse. “Falta Sofi que está llegando”, explicaron, todas vestidas con la albiceleste. “No lo puedo creer. Por segunda vez. ¡Vamos, carajo!”, gritó Lara.
“Emoción total”, lanzó Daniela, que esperaba que salgan sus hijas de un negocio sobre Triunvirato. “Lo vimos acá adentro. Increíble”, sentenció.
Mira el Mundial 2026 en la mejor calidad
Estos son los televisores mas buscados para ver a la Seleccion. Todos con 12 cuotas sin interes:
- Smart TV Kanji 32″ LED HD – Desde $120.000 en 12 cuotas sin interes (VAFTS9-89J3)
- Smart TV LG 43″ 4K UHD WebOS – Desde $450.000 en 12 cuotas sin interes (VAFTS9-WXW9)
- Smart TV Samsung 50″ 4K UHD – Desde $600.000 en 12 cuotas sin interes (VAFTS9-VVE0)
Precios aproximados. 12 cuotas sin interes sujeto a cada vendedor. Busca los codigos en Mercado Libre.

AGUANTE ARGENTINA LOCO ESTOS INGLESES DE MIERDA SE QUIEREN AGUANTAR EL ORTO SCALONI UN GENIO VAMOS A GANARLE A ESPAÑA TAMBIEN LA PATRIA NO SE RINDE FUERA KUKAS VAMOS LOS PIBES D10S SIEMPRE CON NOSOTROS PARA MI ESTO HUELE A VICTORIA DE LA PATRIA CARAJO
VAMOS CARAJO! AGUANTE SCALONI Y ESTOS PIBES Q NOS HACEN CREER DE NUEVO! LOS INGLESES DE MIERDA NO PUDIERON CON LA GARRA ARGENTINA! MAÑANA LE GANAMOS A ESPAÑA Y TRAEMOS LA COPA, NO HAY DUDAS! LA GENTE EN LA CALLE ES UN ESPECTACULO, ESTA SELECCION ES DEL PUEBLO! VAMOS ARGENTINA LA PUTA MADRE!