La Selección argentina volvió a dar una lección dentro y fuera de la cancha. Tras eliminar a Inglaterra en una semifinal histórica, los jugadores desplegaron una bandera con la leyenda “Las Malvinas son argentinas”, desafiando la prohibición de la FIFA y la postura sumisa del gobierno de Javier Milei. Horas después, Lionel Messi declaró que “la gente no llega a fin de mes”, una frase que encendió todas las alarmas en la Casa Rosada.
El conflicto no es nuevo. En abril de 2025, la cantante María Becerra había criticado al gobierno por los incendios en la Patagonia y señaló que “cualquier persona que labura, médico, maestra, policía, tendría que poder estar tranquilo”. Milei la atacó en redes, pero la realidad parece darle la razón a la artista. Un informe del Instituto Argentina Grande (IAG) reveló que la tasa de actividad de los mayores de 65 años alcanzó el 16,89% en el cuarto trimestre de 2025, el valor más alto registrado. Cada vez más jubilados tienen que seguir trabajando para llegar a fin de mes.
Messi, en la entrevista post partido con el periodista Matías Pelliccioni, no solo repitió la frase, la amplió: “Sabemos que los mundiales para nosotros son especiales y nos olvidamos de todo lo malo que nos toca pasar, que hay gente que la pasa mal, que no tiene trabajo, que no llega a fin de mes”. El capitán eligió esas palabras con la misma precisión con la que elige un pase gol. No fue un error ni una casualidad.
El gobierno reaccionó con los reflectores apuntando a los mensajeros. El vocero Ravier salió a decir que “no coincidimos en el Gobierno con esto de que la gente no llega a fin de mes”. Pero la presión fue tal que la Oficina de Respuesta Oficial tuvo que reconocer la situación, aunque culpando al kirchnerismo: “Dos décadas de decadencia kirchnerista no se borran en veinticuatro meses”. Un intento desesperado de desviar la atención.
Mientras tanto, la bandera de Malvinas generó un tsunami global. Las búsquedas en Google de “Malvinas” se dispararon hasta un 800% en todo el mundo, superando incluso a “Falklands” en Estados Unidos. El mensaje llegó a 1.000 millones de personas que vieron la semifinal, diez veces la población de Argentina e Inglaterra juntas. El gobierno de Milei, que aceptó sin chistar las prohibiciones de la FIFA, quedó expuesto ante el orgullo nacional que los jugadores sí defendieron.
La incomodidad del presidente es evidente. Milei había dicho antes que “es falso que la gente no llega a fin de mes; si fuera cierto, estaría lleno de cadáveres en la calle”. Ahora, el mejor futbolista del mundo le contradice con datos concretos y una popularidad arrolladora. La Selección, sin quererlo ni buscarlo, se convirtió en la voz de un pueblo que no encuentra eco en el poder.
El domingo, en la final, el mundo volverá a mirar a Argentina. Y mientras los jugadores sueñan con la gloria, millones de argentinos seguirán preguntándose cómo hacer para llegar a fin de mes. La pelota, esta vez, quedó del lado del pueblo.

Para mí Messi y estos zurdos de la Selección son unos vendepatria usando Malvinas para hacer política. La gente no llega a fin de mes? No jodan vagos Milei labura para que dejemos de ser pobres ustedes son unos K chorros viva la libertad carajo
Para mí Messi y los pibes le meten un golazo al gobierno facho con la bandera de Malvinas y el reclamo de la gente que no llega a fin de mes. Milei se hace el picante pero sus políticas de ajuste nos dejan en la lona. Vamos Selección carajo los gorilas no nos van a callar.