¡Agarrense, que esto se pudre todo! Me susurraron al oído que la selección argentina estaba lista para dar el golpe en Dallas, y vaya si lo hicieron. Tras el 3-0 contra Argelia, la Albiceleste buscaba la clasificación al Mundial 2026 frente a Austria, que venía de ganarle 3-1 a Jordania. Y claro, todo el mundo esperaba a Messi, el capitán.
Pero, ¡qué drama! En el primer tiempo, el 10 falló un penal. Sí, como lo leés. Me dijeron que hasta los más optimistas sintieron un nudo en la garganta. ¿Se iba a repetir la historia? ¡No! Porque cuando todos pensaban que se iban al descanso con las manos vacías, apareció Lionel. Un gol, de esos que te erizan la piel, justo antes del entretiempo. Esto es fuerte, ¿eh? El estadio explotó, los turros de la hinchada se volvieron locos.
¿Y ahora? Se viene el complemento, y los europeos no se la ponen fácil. Me susurraron que Austria tiene un equipo de cuidado, pero Argentina es Argentina. Messi, redimido, con la mira en el arco. ¡Vamos, Scaloneta! En cualquier momento meten el segundo y liquidan todo. Agarrate Catalina, que esto recién empieza.
Mientras tanto, el resto del mundo mira con envidia. La Pulga se vistió de héroe otra vez, y la clasificación está más cerca que nunca. Pero ojo, que no hay que confiarse. En los mundiales, cualquier cosa puede pasar. ¡Y yo te lo digo, esto no termina acá!
Comentarios