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América Latina sin contrapesos: la democracia se debilita ante la injerencia de Trump

La eliminación del sistema electoral en Nicaragua, la militarización estadounidense y el auge de extremos ponen en jaque a la región, según el Conversatorio Latinoamericano.

Por · Publicado: julio 26, 2026
América Latina sin contrapesos: la democracia se debilita ante la injerencia de Trump

Los datos centrales

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, según declaraciones propias durante el acto del 19 de julio, anunció la abolición del sistema electoral diciendo: «Que se olviden, aquí no volverá a haber elecciones». El Conversatorio Latinoamericano (CONLAT), que reúne a las universidades Colegio de México, Los Andes (Colombia), IESP-UERJ (Brasil) y Di Tella (Argentina), documentó que la administración Trump intensificó su política de seguridad hemisférica. El 3 de enero de 2026 ocurrió un ataque militar estadounidense inédito a Venezuela, antecedido por más de 100 muertos en explosiones de lanchas en el mar Caribe, en el marco de la lucha contra las drogas que el CONLAT denominó «hipersecuritización».

Contexto y alcance

El CONLAT, en su reunión de noviembre de 2025 en México, señaló que la «guerra contra las drogas» fue adoptada por gobiernos locales con consecuencias devastadoras y que ahora la retórica del narcoterrorismo reconfigura la seguridad regional bajo una lógica de excepcionalidad permanente. Sandra Borda, profesora de la Universidad de los Andes, afirmó que «en el pasado Estados Unidos exigía algún tipo de mantenimiento de las formas democráticas» pero «hoy no es así, porque a Estados Unidos no le interesan más ni siquiera las formas democráticas». Mencionó que la elección de Abelardo De la Espriella en Colombia podría significar un giro similar al de Bukele en El Salvador, aunque con posibles resistencias.

Juan Negri, profesor de la Universidad Di Tella, sostuvo que «hace 10 o 15 años, las amenazas a la democracia venían de la izquierda… hoy, la novedad es que la amenaza viene principalmente de la derecha» y que «ya ni siquiera se exige la fachada democrática». Guadalupe González, del Colegio de México, calificó la salud democrática de México como «el elefante en la sala» y afirmó que «el factor más disruptivo en términos de democracia son los Estados Unidos de Trump».

Qué está confirmado y qué sigue abierto

Confirmado: Daniel Ortega declaró la abolición del sistema electoral nicaragüense. El ataque militar estadounidense a Venezuela ocurrió el 3 de enero de 2026. Más de 100 personas murieron en explosiones de lanchas en el Caribe previas a ese ataque. El CONLAT documentó la hipersecuritización y la pérdida de condicionalidades democráticas por parte de EE.UU. La elección de De la Espriella en Colombia es un evento citado como posible, no confirmado como ocurrido.

Abierto: No se confirma si De la Espriella ya fue elegido; el material lo presenta como posibilidad. Se desconoce la evolución de la situación en Colombia y si surgirán resistencias internas. La respuesta de organismos internacionales ante la crisis democrática sigue sin definirse.

Análisis de El Sereno

El material del CONLAT revela un dato inquietante: la democracia latinoamericana ya no tiene contrapesos internacionales. Durante décadas, la OEA y otros foros servían como mínimo dique de contención, incluso si imperfecto. Hoy, con un Estados Unidos que promueve transacciones en lugar de principios, ese dique se derrumbó. Trump eliminó condicionamientos democráticos a la ayuda militar, y sus propias acciones -desde ataques directos hasta la designación de terroristas- legitiman la excepción permanente. La paradoja es que la derecha autoritaria crece al amparo de la misma potencia que antes se presentaba como defensora de la libertad. Bukele es el caso emblemático: cuanto más erosiona instituciones, más respaldo recibe de Washington. La izquierda autoritaria, como Ortega, ya no es la única amenaza. Ambos extremos coinciden en despreciar las formas democráticas, y la región carece de mecanismos para reaccionar. El fracaso de la Unasur y la irrelevancia de la CELAC dejan un vacío que ningún otro actor llena. Los académicos del CONLAT tienen razón en alertar sobre la normalización del estado de excepción. Cuando la urgencia se vuelve permanente, la democracia se convierte en un cascarón vacío. Sin multilateralismo ni presión externa, la deriva autoritaria se acelera. Latinoamérica necesita reinventar sus herramientas de cooperación, pero mientras Trump imponga su lógica transaccional, el camino parece allanado para que más gobiernos sigan el modelo nicaragüense o salvadoreño.

Fuentes consultadas

El Sereno elaboró esta nota a partir de las fuentes enlazadas y añadió contexto y análisis editorial. No se presenta como investigación de campo ni como entrevista propia, salvo indicación expresa.

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