La Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firme la condena a prisión perpetua para Claudia Alejandra Ayala, la mujer que asesinó a su propio hijo de un año y nueve meses en la localidad bonaerense de Ostende, en 2015. Con esta decisión, el máximo tribunal cerró la puerta a cualquier posibilidad de que la asesina recupere su libertad.
Los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti desestimaron como inadmisible el recurso presentado por la defensa de Ayala, que intentaba revertir la sentencia por el delito de homicidio agravado por el vínculo. Así, la condena quedó firme y la mujer continuará tras las rejas de por vida.
Los hechos ocurrieron entre el mediodía del 17 de octubre y la medianoche del 18 de octubre de 2015, en el partido de Pinamar. La investigación determinó que Ayala provocó la muerte de su hijo Benjamín, quien ni siquiera tenía documento de identidad, mediante un violento golpe en la cabeza que le ocasionó un traumatismo de cráneo con fractura de la base del cráneo. Luego, para asegurarse de que el nene no sobreviviera, lo asfixió mecánicamente y, finalmente, enterró su cuerpo en un descampado cercano. Los restos del pequeño fueron encontrados dos días después.
En un primer momento, la mujer intentó desviar la investigación y acusó del crimen a un hombre al que señaló como el padre del menor. Incluso brindó detalles sobre cómo, según su versión, habría ocurrido el hecho. El acusado fue detenido, pero rápidamente quedó en evidencia su inocencia: aseguró que no conocía a Ayala y demostró que ese día había permanecido junto a su madre en una localidad vecina. Vecinos de la zona declararon que la mujer golpeaba y maltrataba constantemente a sus hijos y que no se controlaba con las agresiones.
Tras la investigación, Ayala fue detenida y posteriormente juzgada en un juicio oral, donde fue declarada culpable del homicidio agravado por el vínculo. La condena fue confirmada por el Tribunal de Casación bonaerense y luego por la Suprema Corte de Justicia de la provincia, que rechazó por unanimidad el recurso de la defensa. Finalmente, la defensa acudió a la Corte Suprema de la Nación con un nuevo planteo, pero el máximo tribunal lo declaró inadmisible, dejando firme la condena a prisión perpetua.
Este caso conmocionó a la comunidad de Ostende y a todo el país por la brutalidad del crimen. Una madre que, en lugar de proteger a su hijo, lo asesinó a golpes y lo enterró como si fuera un desecho. La justicia, aunque tardía, llegó para quedarse. Ayala pasará el resto de sus días en la cárcel, pagando por el horror que cometió.

para mi la justicia burguesa siempre le da con todo a los pobres pero los asesinos del sistema quedan libres esta mina es una victima mas del capitalismo sin salud mental ni contencion abajo el patriarcado opresor firmado lucho rojo
Para mí esta bestia merece pudrirse en cana, no es madre ni a palos. La justicia bien hecha, pero los progres lloran por derechos de presas y después pasa esto. Ojalá sufra adentro como hizo sufrir al pibe. Firmado: El Gaucho.