El Partido Socialista celebró sus 130 años con un encuentro el fin de semana en el Parque Lezama, donde se coló un debate que promete incendiar la política argentina: la construcción de un frente amplio que vaya más allá del peronismo para enfrentar a Javier Milei. En el panel estuvieron el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, y el diputado de la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro, dos figuras que dejaron en claro que las coincidencias existen y que la discusión ya no es si se arma, sino cuándo.
“Inevitablemente va a suceder la construcción de una alternativa a Milei”, disparó Bianco durante el evento. Sus palabras resonaron fuerte en el escenario político y reavivaron un debate que ya asoma en el entorno del gobernador Axel Kicillof: si no debería priorizar una construcción más amplia que exceda al peronismo, hoy enredado en una discusión interminable y con un sector dispuesto a obstaculizar, con todos los recursos a su alcance, el camino del dirigente que aparece como el candidato mejor posicionado.
Pero el acto socialista no fue el único termómetro. Horas antes, en el mismo Parque Lezama, se conmemoró un nuevo aniversario de la detención de Cristina Kirchner. Y allí, la ex presidenta aprovechó para enviar un mensaje directo a un periodista: aclaró que Kicillof no es su candidato presidencial ni considera que sea el mejor postulante con el que cuenta el peronismo. Un dardo envenenado que cayó como un balde de agua fría sobre las aspiraciones del gobernador.
La ofensiva contra Kicillof no se detuvo ahí. Dirigentes de La Cámpora y otros aliados apuntaron desde distintos ángulos: lo acusaron de ser de izquierda o de derecha, de abrirse demasiado o de no hacerlo lo suficiente, de no visitar a Cristina con frecuencia o de no poner su libertad en el centro de la propuesta política. Una lluvia de críticas que busca erosionar la figura del único dirigente peronista que, según las encuestas, podría competirle cara a cara a Milei.
Mientras tanto, el PS y la Coalición Cívica parecen dispuestos a tender puentes. Ferraro, histórico referente de Elisa Carrió, se mostró en sintonía con Bianco: ambos coincidieron en la urgencia de un frente amplio, democrático y republicano, que incluya a sectores del progresismo, el radicalismo y hasta del peronismo no kirchnerista. La pregunta que flota en el aire es si Kicillof se animará a dar el salto o quedará atrapado en las internas del PJ.
El tiempo corre. Milei avanza con su motosierra y el peronismo se desangra en disputas intestinas. La construcción de una alternativa parece, para muchos, la única salida. Pero el camino está lleno de trampas, egos y traiciones. Y en el medio, un gobernador que mira de reojo mientras las balas le silban cerca.

Para mí esto huele a otro circo de zurdos queriendo frenar a Milei. PS, PJ, Kicillof, todos los mismos muertos de hambre. Cristina ya les cortó el rostro a todos, me parece. ¡Viva la libertad, carajo!
Para mí la unión hace la fuerza, pero con el PJ y los socialtraidores no vamos a ningún lado. Kicillof se cree el salvador, pero está más perdido que los radicales. ¡Ni con Milei ni con los tibios! Esto huele a más de lo mismo.