Un nuevo capítulo de la motosierra libertaria sacude a la ciencia argentina. Esta mañana, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) notificó el despido masivo de 170 profesionales, técnicos y administrativos, según estimaciones gremiales. La medida, calificada como «brutal» por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), desató una ola de protestas que terminaron con la represión de Gendarmería dentro de la sede central de Núñez.
Los trabajadores, que recibieron un frío mail de Recursos Humanos informando el vencimiento de sus contratos a plazo fijo para el 30 de junio, comenzaron a manifestarse pacíficamente en los pasillos. Exigían explicaciones a las autoridades, pero se encontraron con un operativo de seguridad desproporcionado. Efectivos de Gendarmería avanzaron a palazos sobre los empleados, mientras una mujer aterrorizada gritaba: «¡Paren un poco, enfermos!». El video se viralizó en redes sociales.
El presidente de la CNEA, Martín Porro, permaneció refugiado en su oficina durante horas, temeroso de enfrentar a los reclamos. Finalmente, fue escoltado y retirado del lugar entre abucheos e insultos. «No hay ningún tipo de criterio; los gerentes de área no tomaron las decisiones. Nadie entiende cómo surgió la situación. Estamos en la sede central adentro esperando que alguien nos dé una explicación», declaró Carolina Komar, delegada de ATE.
Los despidos no se limitaron a la capital. En el Centro Atómico Bariloche, 62 trabajadores recibieron la notificación, mientras que en Ezeiza los empleados realizaron un «aplausazo» en repudio. En total, 350 contratos estaban en la misma modalidad, pero solo una parte fue discontinuada sin criterio aparente. «Llena la sede central, con las autoridades custodiadas por la Gendarmería para garantizar el despido de cientos de compañeros, que tienen tareas en laboratorios y áreas técnicas, cuando lo que tenemos que conseguir son aumentos salariales», denunció una trabajadora en otro video.
La embestida contra la ciencia no es nueva. Según el Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación (CIICTI), el presupuesto de la CNEA se redujo un 45,4% desde la llegada de Milei, y los salarios perdieron un 32,1% de poder adquisitivo. El propio vocero presidencial, Adrián Ravier, celebró la motosierra al destacar que los cargos pasaron de 645 a 272, un 57,83% menos.
Los gremios ATE y APCNEAN emitieron un comunicado conjunto advirtiendo que «las desvinculaciones afectan a profesionales, investigadores, técnicos y personal especializado que sostienen áreas críticas del desarrollo nuclear argentino». Denunciaron la «falta de diálogo» y anunciaron la ocupación del edificio central hasta que todos los cesanteados sean reincorporados. «No al vaciamiento, no a la entrega», corearon los manifestantes, que convocaron a una marcha para este miércoles a las 9 horas.
Mientras tanto, la comunidad científica observa con preocupación el desguace de uno de los organismos más estratégicos del país. La pregunta que flota en el aire: ¿quién va a explicar semejante masacre laboral?

kjjjj 170 parasitos menos me parece genial estos zurdos de mierda siempre llorando la cnea no es un curro para mi ocupan lo que quieran gendarmes bien ahi viva milei carajo
Para mí esto es lo que pasa cuando dejás que un libertario hijo de puta maneje la CNEA. Milei y su patota de fachos asesinos reprimen a los laburantes. Yo creo que hay que ocupar todo hasta que vuelvan los 170. ¡Viva la lucha obrera, carajo!