El miedo al volante no es un capricho: es una energía que se puede disolver. Así lo asegura Luly Dietrich, publicista, creadora de Mujeres al volante y autora del libro “Manejá tu miedo con amor”. La emprendedora reveló los secretos de su método para transformar el terror en confianza.
“El miedo a manejar, a viajar en avión, a la no existencia o al compromiso tienen en la base la misma energía, que se empieza a destrabar con una cajita de herramientas emocionales y práctica”, disparó Dietrich. Y agregó: “El miedo es una emoción que tuve que trabajar mucho en mi vida y fue clave entender su energía para soltarla y ayudar a otras mujeres”.
Todo arrancó en 2009, en medio de una crisis personal profunda. En ese entonces, Dietrich trabajaba como directora de Comunicaciones del grupo Dietrich, fundado por su padre. Se sentía avasallada por desafíos laborales y existenciales, como la búsqueda de un segundo hijo que no llegaba tras diez tratamientos. Fue su psicóloga quien le recomendó frenar y mirar la vida con otros ojos, agradeciendo lo bueno: su familia, su hija Olivia y una inquietud incipiente por la relación de las mujeres con los autos.
“Desde muy chiquita había absorbido que la industria automotriz era para todos, pero no lo veía en los salones: siempre había más varones”, recordó. Según datos de la Agencia Nacional de Seguridad Vial de 2009, solo el 24% de las licencias de conducir eran para mujeres. Hoy es el 35%, pero en aquel momento, ese dato la impulsó a investigar. Descubrió que muchas mujeres tenían licencia pero no manejaban por miedo.
Así nació Mujeres al volante. Dietrich se formó en programación neurolingüística, meditación y mindfulness. “La ayuda la tenemos adentro, lo que hacemos es destrabar eso que una ya tiene”, explicó. Y puso como ejemplo a una asistente que pasó del terror a considerar el auto su refugio.
El primer paso es reconocer el miedo, pero después hay que vencer la incomodidad. “Las personas no toleramos tener miedo porque opaca. Cuando hacés el proceso en comunidad, otra te dice ‘yo estuve ahí y hoy estoy acá’, y esa energía te da confianza”, señaló. Se define como una “miedosa en recuperación” e invita a preguntarse si cuando decimos que no a algo lo hacemos por miedo.
Para Dietrich, el manejo refleja el estado de ánimo: si estamos nerviosos, se traslada al volante. Propone bajar un cambio, crear entornos amorosos y conectarse con el presente. Critica la excusa del apuro: “¿De verdad no podemos esperar tres minutos, tomar esa pequeña pausa?”.
La autonomía es otro pilar. Creó la Universidad del auto, una plataforma online con talleres de mecánica, primeros auxilios y meditación. “El siguiente paso cuando se destraba el miedo es la autonomía, y tiene relación directa con sortear imprevistos en el camino”, concluyó.

Para mí esto es verso de mina frágil. El feminismo las llenó de miedo al volante y ahora vienen con mindfulness. Yo creo que si no sabés manejar, andá en bondi y dejá de romper las pelotas. Firmado: ElGauchoPoderoso
para mi luly se hace la q vende soluciones pero el miedo no es individual es estructural mientras las calles sean machistas esto es un parche de mierda dejá de vender autoayuda y enfrentá el sistema lo unico q hay q dominar es el odio al patriarcado aprendé a manejar pero tambien a patear el tablero