Dolor y nostalgia invaden el mundo de la publicidad argentina. Carlos Baccetti, una de las mentes más brillantes del rubro, rompió el silencio tras la muerte de Ramiro Agulla. En una serie de tuits, el creativo se despidió de su amigo y socio con un mensaje que llegó al corazón de todos.
“Los amigos no desaparecen”, escribió Baccetti, dejando claro que el vínculo que los unió durante décadas trasciende lo terrenal. Agulla y Baccetti fueron la dupla más icónica de la publicidad criolla, responsables de campañas legendarias como “La llama que llama” o “Tomátelo con soda”. Juntos marcaron un antes y un después en la industria, con spots que quedaron grabados en la memoria colectiva.
El legado de Agulla es inmenso. No solo por los premios y los reconocimientos, sino por haber sabido conectar con la gente de una manera única. Baccetti, en su despedida, destacó la calidad humana de su compañero de ruta. “Siempre serás parte de mí”, afirmó.
Las redes se llenaron de mensajes de colegas y figuras del medio que recordaron a Agulla con cariño. La noticia golpeó fuerte al ambiente publicitario, que pierde a uno de sus grandes referentes.
Baccetti, fiel a su estilo, no quiso hacer grandes declaraciones. Prefirió el silencio y la palabra justa. Pero sus tuits, escritos desde el corazón, bastaron para que todos sintieran el peso de la pérdida.
“Gracias por tanto, Rami. Nos vemos en el próximo cartel”, cerró Baccetti, dejando una frase que quedará en el recuerdo de todos los que supieron admirar su trabajo.
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