“Vamos bien, está ganando el Tigre”, expresaba entusiasmado un alto funcionario del gobierno de Javier Milei cuando el conteo provisorio marcaba una ventaja del derechista Abelardo de la Espriella sobre el oficialista Iván Cepeda, en la segunda vuelta electoral que eligió al sucesor de Gustavo Petro en la presidencia de Colombia.
Sin ocultar su favoritismo por el “Tigre” De la Espriella –Milei verbalizó su apoyo entre la primera vuelta y el ballotage–, la Casa Rosada festejó el ajustado triunfo del candidato opositor, a quien considera un seguro aliado en una región en la que predominan los gobiernos de derecha, salvo Brasil (el presidente Luiz Inácio Lula da Silva irá por su reelección en octubre) y Uruguay, con Yamandú Orsi, del Frente Amplio.
“EL LEÓN Y EL TIGRE RUGEN EN LATINOAMÉRICA…!!! Felicito enormemente a @ABDELAESPRIELLA por su histórica victoria en Colombia. Hoy la mayoría de los colombianos eligieron el camino de la libertad económica, la prosperidad, la seguridad implacable y decirle BASTA al crimen organizado transnacional y al narcotráfico. La libertad avanza en toda América Latina y ya no hay vuelta atrás”, posteó el Presidente en su cuenta de X, minutos antes de las 20 hora argentina, menos de dos horas después de cerrados los comicios en el país caribeño y con el presidente Gustavo Petro sin reconocer la derrota de su delfín político, y con la amenaza de impugnar más de treinta mil votos.
Para el Gobierno, la derrota de Petro y Cepeda es, a la vez, una mala noticia para el presidente de Brasil. Más allá de que las relaciones institucionales entre ambos países se mantienen, nadie en el Gobierno oculta que el vínculo con Lula da Silva no pasa de la indiferencia. Todas las fichas están puestas en Flavio Bolsonaro, hijo del ex presidente Jair Bolsonaro y candidato opositor al gobierno brasileño.
En los últimos meses, Milei celebró la llegada al poder de José Antonio Kast (Chile) y Rodrigo Paz (Bolivia), este último país sumado al Mercosur. La salida de Nicolás Maduro del gobierno de Venezuela y la aún por confirmar victoria de De La Espriella conforman un escenario favorable para la Casa Rosada.
Con el fin del gobierno de Petro culminan también dos años de áspero vínculo entre ambos gobiernos. A los insultos que Petro y Milei se dedicaban al inicio de la gestión libertaria le siguió la salida del embajador colombiano en Buenos Aires, Camilo Romero, cercano a Petro, quien renunció en marzo del año pasado para dedicarse a la actividad política partidaria. Meses después llegó su reemplazante, José Roberto Acosta, y la relación bilateral continuó activa en lo formal, pero fría en lo político.
“7 días para que sea historia. Nefasta, por cierto”, escribió en su cuenta de X el canciller Pablo Quirno, en respuesta a las críticas que Petro había hecho a la política impositiva del gobierno libertario, afirmando además que “en la Argentina pagan más los trabajadores que los ricos”. Una muestra del océano ideológico que separará a las dos gestiones, al menos hasta agosto, cuando asuma el próximo presidente de Colombia.
Horas después de finalizado el comicio, desde el kirchnerismo, que apostaba sin medias tintas al triunfo de Cepeda, pedían tomar en cuenta que el resultado era “ajustadísimo” y acordaban con Petro en aguardar el conteo definitivo. La camporista Soledad Magno y el diputado kirchnerista del Parlasur, Gabriel Fuks, estuvieron en el búnker de Cepeda, parte de la reducida comitiva de argentinos, que incluyó entre otros al camarista electoral Daniel Bejas y el ex titular de la Dirección Nacional Electoral, Alejandro Tullio.

Para mí esto es un asco total. Milei festejando a un facho colombiano mientras el pueblo sufre acá. El león y el tigre son pura careta, esto huele a una alianza de derecha para cagarnos a todos. Kirchneristas, no se duerman que estos gorilas nos quieren arrebatar todo.
para mi milei y de la espriella son unos capos los patriotas estan ganando en todos lados los zurdos lloran como siempre viva la libertad carajo 🔥🇦🇷🇨🇴 aguante el leon y el tigre rugiendo fuerte