Todo comenzó con un mail anónimo. A partir de ahí, una investigación que incluyó drones, filmaciones y una alarma que se activó de casualidad terminó por desbaratar a una banda de boqueteros que tenía todo listo para robar dos bancos en la provincia de Buenos Aires. En las últimas horas, el juez federal de Morón Jorge Rodríguez procesó a los 12 sospechosos, entre ellos un expolicía federal exonerado y un uruguayo con antecedentes.
La denuncia llegó a la Superintendencia de Investigaciones de Delitos Complejos y Crimen Organizado de la Policía Bonaerense. Alertaba sobre una organización que planeaba robos bajo la modalidad de boqueteros en sucursales del Banco Nación en Morón y del Banco Provincia en Baradero. Los investigadores montaron un operativo que incluyó vigilancia con drones y seguimientos a distancia.
El plan era ambicioso: en Morón, la banda apuntaba a la sucursal de la avenida Rivadavia al 18.000, donde pensaban llevarse lingotes de oro, dólares y vaciar las cajas de seguridad. Para eso, iban a ingresar por dos locales linderos: una zapatería y una playa de estacionamiento. En Baradero, el objetivo era el Banco Provincia, y ya habían alquilado una ferretería lindera para perforar las paredes.
Pero algo salió mal. Cuando uno de los procesados, Pablo Quiñones, ingresó a la ferretería, se activó una alarma sonora. El dueño del comercio se acercó y vio que el techo estaba hundido, con restos de material en el piso. La policía, que ya estaba alerta, interceptó a los sospechosos cuando intentaban huir en varios vehículos.
Entre los detenidos se encuentra Carlos Daniel Maidana, de 59 años, expolicía federal exonerado en 1995. Maidana tiene un pasado oscuro: fue «buche» de Adrián Baeta, un sargento bonaerense vinculado al narcotráfico, y colaboró como arrepentido en una causa que terminó con la carrera del fiscal Claudio Scapolan en San Isidro. Ahora, el juez Rodríguez lo procesó con prisión preventiva como coautor de robo agravado en poblado y en banda en grado de tentativa, y tenencia ilegítima de arma de guerra. Le trabó un embargo de 30 millones de pesos.
Otro de los procesados es Wilmar Antonio Pedraja Fernández, de 53 años, uruguayo que vivía en Ezpeleta. Ya había sido condenado en 2021 por robo agravado y uso de documento falso. Las fuentes policiales lo definen como «un artesano del boquete». Ahora, el juez lo procesó como coautor del mismo delito en grado de tentativa.
En total, son 12 los procesados. Cinco de ellos quedaron en libertad, sin prisión preventiva, y podrían llegar a un eventual juicio en libertad. La resolución judicial, de 55 páginas, sostiene que «la materialidad de los hechos se encuentra acreditada por prueba documental, testimonial y pericial». El juez Rodríguez y el secretario Claudio Galdi destacaron que «los eventos asociales referidos se hallan debidamente acreditados mediante la sólida estructura probatoria analizada».
La banda tenía todo listo: herramientas para romper paredes, ropas, guantes, armas y hasta mochilas. Pero la alarma de la ferretería y la rápida intervención policial impidieron que el golpe se concretara. Ahora, los boqueteros enfrentan a la Justicia, mientras la investigación sigue su curso para determinar si hay más implicados.

otra vez los zurditos con drones robando bancos para mi son todos unos negros de mierda menos mal que los agarraron pero seguro el juez comunista los suelta en dos dias viva la libertad carajo cadena perpetua ya
Para mí estos chorros de guante blanco son lo peor, querían chorear bancos y los agarraron como a nenes. Los delincuentes de verdad laburan, no se visten de traje. Viva la lucha de clases, abajo los explotadores. Esto huele a que el sistema genera esta basura.