El informe patrimonial sobre Manuel Adorni que recibió el fiscal Gerardo Pollicita confirmó el rumbo del caso por presunto enriquecimiento ilícito y afianzó las sospechas sobre los agujeros en los números del exjefe de Gabinete. Pero también arrojó una sorpresa: el trabajo de la Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero para las Investigaciones (DAFI) aportó nueva información sobre el exfuncionario en el rubro de las criptomonedas, un área borrosa de su patrimonio y un tema sensible para el Gobierno por el caso $LIBRA.
La pista de las criptomonedas ya existía en la investigación. Se abrió cuando llegaron las primeras respuestas de plataformas digitales revelando operaciones que no estaban bajo la lupa judicial. Se manejó bajo extremo hermetismo. Los investigadores dibujaron una red que conecta cuentas que pertenecen o que entraron en contacto con las de Adorni, por las cuales se habrían movido alrededor de 100.000 dólares, según una fuente. Pero ahora, con el nuevo informe de la DAFI, ese mapa virtual se amplió.
Cuando la actividad en Comodoro Py se reanude tras la feria de invierno, dentro de dos semanas, el fiscal le exigirá a Adorni las primeras explicaciones en el terreno judicial. Habrá un capítulo especial dedicado al dinero digital, sobre el cual el exfuncionario deberá rendir cuentas para evitar ser llamado a indagatoria.
El informe que llegó a la fiscalía es una pieza clave. Es una traducción contable de todo lo que los investigadores recabaron en el expediente: consumos, escrituras, remodelaciones, facturas, viajes, movimientos bancarios, préstamos y gastos en efectivo. La DAFI ordenó esa información, la cruzó con los ingresos declarados por Adorni y su esposa, Bettina Angeletti, y estableció si la evolución de sus bienes y su nivel de gastos podían sostenerse con los ingresos acreditados.
Pollicita ajustó las pautas de trabajo con la DAFI y pidió que se incorporaran las nuevas respuestas que llegaban al expediente. Así, el informe alcanzó la información que remitieron dos plataformas de criptomonedas, Binance y Lemon, en las cuales Adorni tenía cuentas, según reconoció el propio funcionario cuando corrigió de manera retroactiva sus declaraciones juradas.
En una entrevista, el entonces jefe de Gabinete sostuvo que el principal cambio en esos registros públicos había sido la inclusión de alrededor de 500.000 dólares, de los cuales 200.000 se correspondían con un ahorro no declarado y 300.000 con la ganancia obtenida a partir de una apuesta temprana por Bitcoin. El correlato en la declaración jurada fue la aparición de 565.000 dólares al inicio del período 2023, bajo el rótulo “venta de activos”. De la documentación presentada ante la Oficina Anticorrupción no surge que esos fondos se correspondan con la venta de Bitcoin.
Adorni especificó tres posiciones en criptoactivos al cierre de 2023: una por 11.019 dólares, otra por 2.605 y otra por 1.069, un total de 14.695 dólares en moneda digital. Al cierre de 2024, el rubro de las monedas digitales desaparece por completo de la lista de bienes declarados.
En las declaraciones juradas, el punto central son los 565.000 dólares por “venta de activos” que incorporó en 2023 y le permitieron restituir el equilibrio en la ecuación ingresos y egresos. Las declaraciones de 2024 y 2025 muestran que ese efectivo se fue reduciendo: al finalizar 2023, los 565.000 dólares se convirtieron en 513.000; durante 2024, cayó a 388.961 dólares; en 2025, quedó en 209.961 dólares. Es decir, Adorni podría haber usado 355.038 de los 565.000 dólares que había incorporado en la rectificación de 2023.

Para mí esto huele a opereta de la izquierda para ensuciar a un tipo laburante. ¿Criptomonedas? ¡Por favor! Adorni es un patriota, no un chorro como los K. Pollicita persigue a los buenos y deja a los ladrones sueltos. ¡Persecución política pura! ¡Viva la libertad carajo!
Para mí esto huele a otro choreo de la casta. Adorni se piensa que con cripto nos engaña, pero Pollicita ya lo tiene en la mira. Yo creo que estos ladrones tienen que ir presos, no a declarar. Aguante la justicia social, carajo.