El escándalo que envuelve a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) sumó un nuevo capítulo de película. La Justicia de Estados Unidos, con el FBI y fiscales federales a la cabeza, puso la lupa sobre TourProdEnter, una empresa registrada a nombre de Erica Gillette, esposa del empresario Javier Faroni, que habría recibido cerca de US$300 millones en cuentas bancarias del país del norte.
Según fuentes judiciales, la Corte del Distrito Sur de Florida ya reclamó las grabaciones de las comunicaciones entre la firma y los dirigentes Claudio “Chiqui” Tapia y Pablo Toviggino, además de Faroni y Diego Lucero. Todos ellos están citados a declarar, aunque hasta el momento no hay imputaciones formales en territorio estadounidense.
El foco está puesto en el circuito de fondos vinculados a los contratos comerciales internacionales de la Selección Argentina. TourProdEnter fue designada representante comercial exclusiva de la AFA en el exterior mediante un contrato firmado el 9 de diciembre de 2021 por Tapia y Toviggino. El acuerdo le permitía cobrar sponsors y patrocinios, quedándose con el 30% de los ingresos comerciales internacionales de la entidad, más un 10% adicional por tareas de logística.
Otra línea de investigación apunta al destino de US$40 millones en premios por el Mundial de Qatar 2022: US$30 millones de la FIFA y US$10 millones de la Conmebol. Esos fondos habrían sido girados a la firma y no figurarían ingresados en la Argentina ni registrados en los balances de la AFA.
La pesquisa también abarca acuerdos comerciales cerrados en el exterior, entre ellos operaciones ligadas a Binance, amistosos de la Selección disputados en China y la venta de derechos para mercados asiáticos. El caso tomó fuerza a partir de la denuncia del empresario Guillermo Tofoni ante la Justicia estadounidense, que sostiene que parte de esos fondos se canalizó por cuentas en Estados Unidos sin ingresar al sistema financiero argentino.
En paralelo, los investigadores analizan la compra de al menos cuatro propiedades de lujo en el sur de Florida, valuadas en conjunto en más de US$11 millones y adquiridas entre 2022 y 2025 mediante sociedades controladas por Faroni y Gillette. En la Argentina, la causa también avanza: en diciembre pasado se allanó el domicilio del empresario en Nordelta, tramita una denuncia contra Gillette por presunta administración fraudulenta y la causa por la mansión de US$17 millones atribuida a Toviggino pasó al juzgado en lo penal económico de Verónica Straccia.
Mientras tanto, la AFA guarda silencio. Pero el cerco judicial se estrecha y los millones de dólares que debían engrosar las arcas del fútbol argentino tienen a todos mirando hacia el norte.

Para mí esto huele a choreo de guita de la Selección mientras el pueblo se caga de hambre. US$300 millones que deberían ser pa’ hospitales y escuelas se los patinan en cuentas truchas en USA. Tapia y Faroni son unos vendepatria hdp, lo peor del sistema capitalista. Yo creo que se tienen que pudrir todos en cana.
Para mí estos giles de siempre choreando con la guita de la Selección. Chiqui Tapia y su amigo Faroni son unos delincuentes, 300 millones de dólares en cuentas yankis, esto huele a mafia. ¡A la cárcel! Viva la patria carajo.