El músico Elian Valenzuela, conocido como L-Gante, contó en el programa PH: Podemos Hablar (Telefe) que un tío lo introdujo en el consumo de cocaína cuando tenía 13 o 14 años. El relato fue difundido por Crónica TV y La Derecha Diario, aunque cada medio puso el foco en un aspecto distinto de sus declaraciones.
El relato en PH: Podemos Hablar
Según Crónica, en la emisión del domingo 23 de agosto, L-Gante participó del segmento «punto de encuentro» donde los invitados cuentan «lo más heavy» que les pasó en la vida. El artista explicó que su madre trabajaba todo el día y que sus hermanos eran mayores, por lo que pasaba mucho tiempo solo. En ese contexto, un tío se mudó a su casa tras separarse de su esposa.
«Empecé a conocerlo más ahí, en mi casa, y hubo algo que me marcó al segundo o tercer día que convivió en casa», dijo L-Gante, según la transcripción de Crónica. El músico narró que el tío lo despertó con la frase: «¿Qué onda sobrino? Arriba que te traje el desayuno». Al ir al comedor, encontró «una línea (de cocaína) encima de un plato». «Yo nunca había probado eso», afirmó.
El artista indicó que lo probó a los 13 o 14 años y que recién pudo dejarlo a los 18. «Gracias a Dios fue temprano que lo dejé, pero fue muy pesado esa droga conmigo», cerró, según Crónica.
Autocrítica y pedido de perdón
La Derecha Diario, por su parte, destacó que en el mismo programa L-Gante hizo una autocrítica sobre su relación con Tamara Báez, madre de su hija Jamaica, y le pidió perdón públicamente. «La cagué», habría dicho el músico, según ese medio. La nota de La Derecha Diario se centra en ese pedido de perdón y no menciona el episodio con el tío.
Las dos fuentes coinciden en que L-Gante participó de PH: Podemos Hablar y en que hubo declaraciones sobre su vida personal, pero difieren en el foco: Crónica se concentra en el relato de la adicción, mientras que La Derecha Diario prioriza la reconciliación con Tamara Báez. Ninguna de las dos fuentes es primaria: se trata de coberturas periodísticas del programa, por lo que no se puede verificar de manera independiente el contenido exacto de sus dichos.
Impacto práctico: quién se ve afectado y qué consecuencias tiene
El testimonio de L-Gante tiene un impacto directo en su imagen pública y en la percepción de sus seguidores, especialmente los más jóvenes. También puede influir en la conversación sobre adicciones y en la responsabilidad de los referentes culturales.
- Efecto inmediato: La difusión del relato en un programa de aire nacional y su repercusión en medios digitales posicionan el tema en la agenda mediática. Los seguidores del artista y el público en general conocen un episodio íntimo que hasta ahora no había sido revelado.
- Efecto condicionado: Si el testimonio se confirma y se difunde más, podría generar debates sobre el rol de la familia en la prevención de adicciones y sobre la exposición de menores a situaciones de riesgo. También podría afectar la relación de L-Gante con su tío, aunque no hay información pública sobre el vínculo actual.
- Efecto incierto: No se sabe si este relato tendrá consecuencias legales o si motivará alguna acción de organismos de protección de menores, ya que los hechos habrían ocurrido hace más de una década y no hay denuncias conocidas.
Qué conviene seguir
Dado que las fuentes son secundarias y no hay registro oficial del programa, lo más prudente es esperar la difusión del fragmento completo de PH: Podemos Hablar o una declaración del propio L-Gante en sus redes sociales. También sería relevante conocer si el artista profundiza en su experiencia con las adicciones y si su testimonio se enmarca en alguna campaña de concientización. Hasta entonces, el relato debe tomarse como una declaración personal, no como un hecho verificado de manera independiente.
Fuentes consultadas
El Sereno contrastó las fuentes enlazadas y añadió contexto, comparación o análisis documental. Las fuentes primarias están identificadas. La nota no se presenta como investigación de campo ni como entrevista propia, salvo indicación expresa.

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