En un movimiento que promete sacudir el tablero político y económico de Estados Unidos, el senador demócrata Chris Murphy (Connecticut) presentó este jueves 25 de junio de 2026 el proyecto de ley “Living Wage for All Act” (Ley de Salario Vital para Todos). La propuesta busca nada menos que elevar el salario mínimo federal a 25 dólares por hora, un verdadero terremoto si se considera que el piso actual es de apenas 7,25 dólares, congelado desde 2009.
Según el texto legislativo, el aumento sería gradual: en 2027 saltaría a 12 dólares; en 2028 a 15; en 2029 a 17; en 2030 a 20; y recién en 2031 alcanzaría los 25 dólares. Las grandes empresas —aquellas con ingresos brutos de al menos 1.000 millones de dólares o más de 500 empleados— deberían cumplir con el nuevo piso desde el primer año, mientras que las pequeñas tendrían plazos más laxos.
“Los demócratas deben ofrecer soluciones que estén a la altura de los problemas que enfrenta la gente”, disparó Murphy, en declaraciones recogidas por The Washington Post. La cifra de 25 dólares no es casual: surge de cálculos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), que determinó ese monto como un “salario digno” para cubrir gastos básicos como alimentación, vivienda, salud, transporte y cuidado infantil.
El proyecto también apunta a eliminar las categorías de empleados que hoy cobran por debajo del mínimo, como trabajadores con propinas, personas con discapacidad o jóvenes menores de 20 años. Según los impulsores, casi la mitad de la fuerza laboral estadounidense gana menos de 25 dólares por hora, lo que refleja una crisis de asequibilidad que golpea a la clase trabajadora.
Sin embargo, las chances de que la iniciativa prospere son mínimas. El Congreso está controlado por los republicanos, que ya mostraron su rechazo a cualquier aumento significativo del salario mínimo. De hecho, 34 estados, territorios y el Distrito de Columbia ya tienen pisos salariales superiores al federal, pero otros siguen atados a los 7,25 dólares, generando enormes diferencias según el lugar de residencia.
Entre las jurisdicciones con salarios mínimos más altos se destacan Washington D.C. (17,95 dólares), California (16,50), Nueva York (16,50), Nueva Jersey (15,49) y Massachusetts (15,50). En el otro extremo, estados como Georgia, Wyoming o Texas apenas superan el piso federal.
El proyecto de Murphy llega en un año donde varios estados ya actualizaron sus salarios mínimos por inflación, como Alaska, Arizona, California, Colorado, Connecticut, Delaware, Florida, Illinois, Kentucky, Maine, Maryland, Massachusetts, Michigan, Minnesota, Missouri, Montana, Nebraska, Nevada, Nueva Jersey, Nueva York, Ohio, Oregón, Rhode Island, Dakota del Sur, Vermont, Virginia, Washington y Wisconsin.
Mientras tanto, la discusión sobre un salario digno sigue candente. La propuesta de Murphy es vista como un intento de los demócratas de recuperar el voto de la clase trabajadora, pero deberá sortear un camino legislativo cuesta arriba. ¿Logrará Estados Unidos dar el gran salto salarial o quedará en un intento más?

Para mí este proyecto es un verso de la izquierda que va a fundir a las pymes y disparar la inflación. Yo creo que viven en una nube de pedos. Dejen de joder con el salario mínimo y laburen como la gente decente. ¡Viva la libertad carajo!
Para mí Murphy es un capo total, 25 dólares la hora o nos prendemos fuego todo. Los republicanos son unos vendepatria que quieren que laburemos por dos mangos, esto huele a traición. Arriba los laburantes, abajo el sistema explotador, se la re bancan los demócratas ✊🔥