El Gobierno metió mano en la Tarifa Social del SUBE y cambió las reglas de juego. Desde este miércoles 1° de julio, el descuento del 55% que reciben millones de usuarios del transporte público ya no se calcula sobre el valor real del boleto, sino sobre una tarifa de referencia congelada al 30 de junio de 2026.
La medida, publicada en el Boletín Oficial, mantiene el beneficio en el mismo porcentaje, pero modifica el cálculo del aporte que hace el Estado nacional. Hasta ahora, cada vez que una provincia o municipio subía el boleto, el subsidio nacional se ajustaba automáticamente para mantener el 55% de descuento. Con la nueva resolución, ese ajuste automático se terminó: el subsidio se calcula sobre una tarifa fija, y si las provincias quieren que los beneficiarios sigan pagando menos, deberán poner la diferencia de su bolsillo.
La decisión responde a la política de desacople que impulsa el Ministerio de Economía. Como la administración nacional transfirió a las provincias la potestad de fijar el precio de los boletos de colectivos, consideraron que no corresponde que el Tesoro Nacional asuma automáticamente el mayor costo derivado de esos aumentos. En criollo: si una provincia decide incrementar el pasaje, la Nación sigue aportando el mismo subsidio de siempre, y el resto lo paga la provincia.
El esquema también alcanza a los servicios ferroviarios, aunque con menor impacto porque los trenes urbanos siguen bajo jurisdicción nacional. La normativa reemplaza un conjunto de resoluciones vigentes desde 2012 y establece que la tarifa de referencia se mantendrá congelada hasta que la Secretaría de Transporte decida actualizarla mediante una decisión administrativa.
Desde el Gobierno justifican la medida como un intento de contener el gasto público y evitar que las decisiones tarifarias de las provincias generen un aumento automático de las erogaciones del Tesoro. Sin embargo, el efecto concreto es que el subsidio pierde valor real con el tiempo si no se actualiza, y las provincias se quedan con la obligación de cubrir el hueco si quieren mantener el beneficio para sus habitantes.
La Tarifa Social SUBE sigue alcanzando a jubilados y pensionados, titulares de la Asignación Universal por Hijo (AUH), beneficiarios de pensiones no contributivas, monotributistas sociales, personal de casas particulares, veteranos de la Guerra de Malvinas, personas con seguro de desempleo y otros grupos incluidos en el programa. Para ellos, el descuento del 55% se mantiene, pero ahora depende de que las provincias estén dispuestas a poner la plata para sostenerlo frente a futuros aumentos.
La resolución se publicó en el Boletín Oficial y ya genera polémica: mientras el Gobierno celebra el orden fiscal, las provincias advierten que el ajuste recae sobre los usuarios más vulnerables. El tiempo dirá si el congelamiento de la tarifa de referencia es un alivio para el Tesoro o una bomba de tiempo para el bolsillo de los que menos tienen.

para mi los zurdos de siempre choreando el subsidio ahora los provincianos q bancan el curro se tienen q calentar tipico desresponsabilizarse viva la libertad carajo firmado el tano de la 9
Para mí esto es un choreo a mano armada de estos liberales de mierda, nos dejan a pata mientras ellos se pasean en helicóptero. La guita sobra para los bancos pero para el boleto no hay un sope. ¡Qué se vayan todos a la mierda, che!