La negociación paritaria de los trabajadores aceiteros atraviesa horas decisivas. Tras varias reuniones entre las cámaras empresarias y las organizaciones gremiales, el malestar crece en las plantas frente a las propuestas patronales. En las primeras tres reuniones, la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) llegó incluso a ofrecer un 0 % de aumento, con el argumento de que el incremento otorgado en enero todavía no habría sido superado por la inflación. El SOEA y la Federación Aceitera denuncian que con el 0,1% de la facturación de las empresas pagan el aumento que exigen y adelantan ir a la huelga por tiempo indefinido de no concretarse.
En la última audiencia, realizada el jueves pasado en el marco de la conciliación obligatoria, las empresas apenas ofrecieron una suma de 15.000 pesos para mayo, sosteniendo que esa sería la diferencia entre el aumento de enero y la inflación medida por el INDEC. Sumado a una batería de publicaciones en redes sociales y notas no firmadas en diarios importantes de la región con mentiras sobre el sueldo de los trabajadores y otros ataques a los sindicatos con el objetivo de ensuciar la cancha. Todo esto no hizo más que potenciar la bronca entre miles de trabajadores que ven cómo el costo de vida sigue golpeando los bolsillos mientras las grandes exportadoras continúan acumulando ganancias.
La situación resulta todavía más escandalosa si se tiene en cuenta que el Gobierno nacional viene otorgando beneficios al complejo agroexportador. Desde el año pasado las patronales aceiteras vienen reclamando y obteniendo beneficios impositivos. En enero de 2025 el Gobierno redujo temporalmente las retenciones al poroto de soja y sus derivados, llevándolas del 33% al 26% y del 31% al 24,5%, respectivamente. Luego hubo nuevas reducciones y anuncios de un cronograma de baja para los próximos años. Incluso en septiembre de 2025 se habilitó un esquema excepcional de retenciones 0% que permitió a las exportadoras adelantar ventas por 7 mil millones de dólares en la soja y sus derivados y continuó con nuevas rebajas y promesas de disminuciones progresivas. El escándalo se muestra ante los ojos de todos: mientras las patronales son beneficiadas con rebajas impositivas, quieren regatear el salario de quienes generan esa riqueza.
Por su parte, el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) y la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso exigen un salario básico de 2,8 millones de pesos (un 20% de aumento con respecto al actual), calculado según el criterio histórico del Salario Mínimo, Vital y Móvil, contemplando las nueve necesidades establecidas en el artículo 14 bis de la Constitución Nacional.
El próximo martes se realizará una nueva audiencia y, de no alcanzarse un acuerdo, el jueves finalizará la conciliación obligatoria. Desde el viernes las partes quedarían «liberadas» y se abriría la posibilidad de medidas de fuerza. En esta pelea no solo está en juego el salario, las patronales y el gobierno vienen por nuestros convenios y nuestras organizaciones sindicales, como está pasando con la UOM intervenida. Demostrar decisión, unidad y voluntad de lucha en este momento nos prepara para enfrentar todo el plan que tienen contra el pueblo trabajador.
Los trabajadores aceiteros ya demostraron en distintas oportunidades cuál es su fuerza. Los 22 días de huelga de 2020 y los 7 días de paro nacional aceitero de 2025 dejaron una enseñanza: cuando los obreros salen a luchar y paralizan la producción pueden imponer sus reclamos incluso frente a las patronales más poderosas del país.
Por eso, la discusión no puede quedar encerrada entre cuatro paredes. Hace falta que en cada planta se convoquen asambleas por sector y generales para debatir democráticamente la situación y preparar las medidas necesarias. Cada compañero y compañera tiene que ser parte activa de la pelea salarial. Si las patronales persisten con sus ofertas de miseria, será necesario preparar una huelga nacional con paros y piquetes, discutida y organizada desde abajo, para que cada trabajador se sienta protagonista de la lucha. La experiencia demuestra que las conquistas no se consiguen esperando la buena voluntad de las empresas ni de los gobiernos, sino con la organización, la unidad y la movilización de quienes producen todos los días la riqueza que luego se llevan un puñado de grandes exportadoras.

para mi esto huele a choreo de los patrones hdrmp ofrecen 15k mientras se llenan los bolsillos con ganancias y el gobierno les da privilegios paro nacional ya a cagar a estos oligarcas la bronca crece y no banco mas tanta caradurez vamos aceiteros no aflojen
para mi estos aceiteros son unos k chorros de mierda k no laburan ni a palos y kieren mas plata los vagos las cerealeras mantienen el pais sin ellas no comemos nadie aplaudo a CIARA k los raje a todos viva la libertad carajo 🇦🇷