Para hinchas y entendidos, tal vez el mayor encanto del fútbol es su imprevisibilidad. Sin embargo, la ciencia y la tecnología están reduciendo esa dosis de “magia” gracias a dispositivos y sistemas que permiten no solo medir con exasperante precisión, sino también tomar decisiones mientras el partido está en marcha sobre la base de millones de datos registrados en tiempo real. En ese sentido, este Mundial no solo es el primero en aspectos como la cantidad de selecciones que intervienen (48) y por tener sedes en tres países, sino también por haberse convertido en una vitrina de tecnología aplicada al deporte: cámaras de seguimiento óptico, pelotas con sensores, escaneos corporales en tres dimensiones, inteligencia artificial y nuevas herramientas para árbitros y entrenadores forman parte del arsenal diseñado para procesar millones de datos en vivo y ponerlos al servicio de los cuerpos técnicos de todas las selecciones.
En las semanas previas al inicio del campeonato, Gianni Infantino, presidente de la FIFA, presentó estos “chiches” junto con Yuanqing Yang, director ejecutivo de Lenovo, en el Lenovo Tech World 2026. Fue durante la jornada inaugural del CES, que se celebra cada año en Las Vegas, Estados Unidos.
Para que los nuevos sistemas puedan funcionar, los 16 estadios en los que se están jugando más de cien partidos están dotados de sistemas de seguimiento óptico mucho más precisos que todo lo conocido, y se aplicará inteligencia artificial al análisis futbolístico, escaneos corporales de los jugadores y cámaras incorporadas a los árbitros. Toda esa información está centralizada en un nodo ubicado en Dallas, desde donde se coordina el flujo de información.
Así, la Trionda, pelota oficial del torneo, es mucho más que cuero y costuras. En su interior lleva un sensor, acelerómetro, giroscopio y un chip especializado en registrar si la pelota cruzó por completo la línea de gol. En combinación con la red de cámaras del estadio, el sensor envía información 500 veces por segundo para determinar contactos y situaciones de mano, o posición adelantada.
“Estos dispositivos se usan, por ejemplo, para detectar cuándo exactamente el jugador tocó la pelota y poder determinar el offside – explica el especialista en datos argentino Manuel Durán, que dirige el Departamento de Datos y Analíticos del Racing de Santander, España –. Antes se miraba en el video cuadro por cuadro para ver si el jugador estaba adelantado. Ahora, la pelota detecta automáticamente el momento en que el jugador la toca. Eso permite que la decisión sea mucho más objetiva”.
Los sensores también le avisan al reloj que lleva el árbitro cuando la pelota pasó por completo la línea del arco y es gol. “Esto es algo que en el pasado trajo muchas discusiones –cuenta Durán–. Ahora, se sabe de forma instantánea: si pasa en un 100%, el reloj del árbitro vibra”.
El sistema de fuera de juego semiautomático, herramienta conocida como SAOT, que ya se había utilizado en Qatar 2022, agrega otros cambios. A diferencia del procedimiento convencional del VAR, que depende del trazado manual de líneas y de la selección humana de fotogramas desde diversos ángulos televisivos, el mecanismo semiautomático procesa la información de forma autónoma y en instantes.
En su versión 2026, algoritmos de inteligencia artificial y un sistema de rastreo actualizado hacen posible que el nuevo margen de detección sea de 10 centímetros y el tiempo promedio para resolver jugadas se haya reducido a 25 segundos (vs. los 70 del VAR tradicional).
Otra de las novedades más llamativas es el escaneo de todos los futbolistas participantes. La FIFA creó modelos digitales con «dimensiones exactas a nivel milimétrico» de cada uno de los más de 1200 jugadores y puede recrear digitalmente partidos completos. En apenas un segundo, un conjunto de cámaras de alta velocidad distribuidas por el estadio captura las dimensiones físicas de los futbolistas y, cuando ocurre una jugada dudosa, el sistema procesa instantáneamente la posición de 29 puntos corporales claves de los atletas. Al combinar estos avatares con los datos del chip inteligente suspendido en el centro del balón oficial, sistemas de inteligencia artificial determinan su posición exacta y los árbitros del VAR reciben una alerta automática.
Por último, la plataforma Football AI Pro, basada en inteligencia artificial generativa, combina agentes de IA capaces de elaborar datos estructurados de los partidos para ofrecer información táctica, análisis de rendimiento y recomendaciones estratégicas de forma rápida, fiable y estructurada. Esta plataforma fue entrenada con cientos de millones de puntos de datos históricos y estadísticos recopilados por la FIFA, y está disponible de forma gratuita y equitativa para los cuerpos técnicos de las 48 selecciones. A través de una interfaz sencilla, un analista de cualquier federación puede solicitar informes automáticos en formato de texto, gráficos interactivos o clips de video editados al instante.
“Se analizan millones de datos futbolísticos –destaca Durán–. Se miden en vivo y se ofrecen a todas las selecciones. Son básicamente estadísticas de juego que se van generando en el momento, como duelos aéreos, pases, intercepciones, tiros al arco, probabilidades de que los tiros al arco terminen en gol. Tienen 700 millones de variables, y lo que hace el cuerpo técnico es evaluar el rendimiento a medida que se va jugando. Pueden determinar, por ejemplo, si los jugadores están ubicados donde deberían estar, o si el otro equipo está atacando más por el lado izquierdo que por el derecho… Todo eso y más se puede ir viendo de forma rápida en la cancha, con avatares y dibujos en la pantalla que te permiten tomar decisiones en el momento. Además, te sirven para el pospartido”.
Entre los anuncios, también se dio a conocer que los árbitros de este Mundial llevan microcámaras que ofrecen una perspectiva inédita de lo que ocurre en el campo. Pero capturar esas imágenes sin que el movimiento las arruine era un desafío técnico complejo. De manera que se implementaron filtros de inteligencia artificial generativa en tiempo real que procesan la señal de video sobre la marcha, eliminan el desenfoque y estabilizan la toma. Y otro estreno es el 3D Goalkeeper View, un sistema de cámaras capaz de recrear exactamente la visión que tenía el arquero al momento de una jugada de gol, principalmente para que el árbitro certifique si hubo obstrucción de visión por parte de un rival.
Pero por más sensacionales que parezcan, no todos se impresionan con estas innovaciones. Un árbitro argentino que prefirió no revelar su nombre opina que “El sistema de offside semi-automático es una versión más avanzada que lo que se estaba usando en Europa: avisa a los 3 o 4 segundos si es fuera de juego o no, para que ‘maten’ la jugada lo antes posible; por eso, de hecho, casi no hay errores de los asistentes. Después, la camarita del árbitro no agrega mucho, porque se mueve todo el tiempo, habría que estar quieto como una estatua para que sirva. Puede llegar a dar algo de información, pero es más para que la gente vea tomas que nunca se habían visto”.

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