LA PLATA.- El gobierno de Axel Kicillof no se queda de brazos cruzados. Este jueves, la Fiscalía de Estado de la provincia de Buenos Aires presentó un escrito ante el Juzgado Federal N°4 de La Plata para que el Ejecutivo nacional, encabezado por Javier Milei, responda en un plazo de diez días si avala o no un crédito preacordado con el Banco Mundial por 270 millones de dólares. El destino de esos fondos: obras de saneamiento de efluentes contaminantes en la cuenca del Río de la Plata.
El pedido judicial se da luego de la reunión que Milei mantuvo en Olivos con la vicepresidenta para América Latina y el Caribe del Banco Mundial, Susana Cordeiro Guerra. En ese cónclave también estuvo el ministro de Economía, Luis Caputo, a quien está dirigido el reclamo de una garantía nacional para que la provincia pueda tomar deuda. Pero la respuesta nunca llegó.
“Hasta la fecha, transcurrido más de un año y medio desde el primer pedido, el Estado nacional no ha dado respuesta a tales requerimientos”, denunció la Fiscalía de Estado en el escrito judicial. El gobierno bonaerense elevó la solicitud original en 2024, y el gobernador la reiteró en abril y mayo de este año. Silencio absoluto desde Nación.
Mientras tanto, otras diez provincias sí obtuvieron los avales que Buenos Aires reclama. Según detalló el ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, Salta, Entre Ríos, Jujuy, Córdoba, Santa Fe, Neuquén, Chaco, Río Negro, Mendoza y Misiones ya recibieron el visto bueno para créditos internacionales. Los avales otorgados por decreto nacional suman 180 millones de dólares para obras de agua potable, infraestructura, logística, producción y urbanismo.
El crédito que Buenos Aires tiene preacordado con el Banco Mundial es por 270 millones de dólares, una cifra que supera el total de avales otorgados a las otras diez provincias juntas. El proyecto apunta al tratamiento y disposición final de los líquidos cloacales de La Plata, Berisso y Ensenada, e incluye una planta de tratamiento primario avanzado en Berisso, un caño emisario subterráneo, un emisario subfluvial y un difusor. La obra beneficiaría a más de un millón de personas de los tres partidos.
Pero no es la única obra frenada por la falta de garantía nacional. También está paralizado un programa de desarrollo sustentable de la cuenca hídrica de los arroyos San Francisco y Las Piedras, que abarca los municipios de Almirante Brown, Avellaneda, Florencio Varela, Presidente Perón y Quilmes. A eso se suman la construcción de un acueducto en San Martín, la ampliación del cauce del río Salado, la adecuación del cauce del río Areco y la construcción de la Autovía 6. Todas, obras clave para la provincia más poblada del país, con 17 millones de habitantes.
La deuda bonaerense asciende a 10.980 millones de dólares, de los cuales el 79% está nominado en moneda extranjera y el 21% en moneda nacional. Kicillof reestructuró la deuda en 2021, y hoy el 53,4% de los vencimientos son a largo plazo, el 36% a mediano plazo (hasta 2030) y el 10% restante vence entre este año y julio próximo. Para 2025, los servicios totales programados suman 2.545 millones de dólares.
La Legislatura bonaerense autorizó a Kicillof a tomar deuda por hasta 3.000 millones de dólares este año, pero la mayor parte se destinará a cubrir los servicios de la deuda existente. La obra de saneamiento del Río de la Plata, de 270 millones, no puede afrontarse sin financiamiento internacional. Por eso, el gobernador salió a judicializar el reclamo. La pelota está del lado de Milei.

Milei no quiere que se hagan las obras porque benefician al pueblo. El FMI lo tiene agarrado de las pelotas, mientras Kicillof lucha por el agua potable. Basta de neoliberalismo, los bancos no pueden decidir por nosotros. Macri también traicionó, pero este es peor. Peronismo carajo!