Este miércoles, una multitudinaria jornada de lucha sacudió el centro porteño. Organizaciones sociales, jubilados y militantes de izquierda se dieron cita frente al Congreso para repudiar el ajuste implacable del gobierno de Javier Milei. La protesta, que comenzó temprano en las inmediaciones de Puente Pueyrredón, fue reprimida con gases por la Prefectura, que montó un operativo descomunal. Sin embargo, la marea de manifestantes no se detuvo y logró llegar hasta la Plaza del Congreso, donde se encontraron con un cerco de Gendarmería y Policía de la Ciudad.
Lo que marcó la diferencia en esta movilización fue la participación de delegaciones de la CGT y la CTA, que hasta ahora habían permanecido en una preocupante pasividad. Los jubilados, que vienen luchando todos los miércoles, les exigen un paro nacional que paralice al país. “La CGT se levantó de una larga siesta”, disparó Nicolás del Caño, diputado del Frente de Izquierda. “Los jubilados vienen dando una lucha ejemplar, y por eso es tan importante la movilización y la exigencia de un plan de lucha”, agregó.
El reclamo no se limitó a los haberes jubilatorios. Las consignas apuntaron contra el desmantelamiento del desarrollo nuclear, la minería a cielo abierto, los despidos en el Conicet y el INTI, y la entrega de los bienes comunes. “Los trabajadores venimos sufriendo un ataque enorme de parte de este Gobierno y de las patronales”, denunció Víctor Ottoboni, trabajador de Fate, que lleva más de cinco meses de permanencia en la planta defendiendo los puestos laborales.
Myriam Bregman, diputada nacional, convocó a una “Marcha de la Bronca” para septiembre, con el objetivo de transformar la indignación en una fuerza organizada. “Estamos hablando con otros sectores para hacer una gran movilización y poder transformar esa bronca en lucha”, afirmó. Desde el Frente de Izquierda, también se exigió la vuelta de la moratoria previsional y un aumento de emergencia para los jubilados, uno de los sectores más castigados por las políticas de Milei.
La jornada dejó en evidencia la creciente tensión social. Mientras el gobierno insiste con el ajuste, la calle hierve. La presencia de la CGT, aunque sea con delegaciones, marca un quiebre: los trabajadores organizados empiezan a mover el avispero. Pero para los manifestantes, no alcanza. “Tienen que hacer un plan de lucha y habilitar que los trabajadores puedan hacerlo”, reclamó Raúl Godoy, dirigente del PTS.
La represión en Puente Pueyrredón no hizo más que sumar leña al fuego. Los gases lacrimógenos no lograron dispersar la bronca. Al caer la tarde, el Congreso era un hervidero de banderas, cacerolas y consignas. La lucha sigue, y el paro nacional suena cada vez más fuerte.

che milei es un facho de mierda reprimiendo a los jubilados y laburantes q se bancan su ajuste la cgt y la izquierda bancando pero falta mas contundencia para mi estos liberaliastas hijos de puta se tienen q ir todos fuerza compañeros ni un paso atras
kjjjj estos zurditos de mierda otra vez llorando no se cansan de romper las pelotas para mi Milei los va a limpiar a todos viva la libertad carajo 💪 la CGT y los jubilados son unos vagos de mierda