La vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a ser el centro de la polémica a horas de la semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra. En un mensaje publicado en su cuenta de X, la titular del Senado calentó el ambiente con una declaración que pocos esperaban: “Jugamos contra los piratas usurpadores. No es un partido más. No voy a ser políticamente correcta ni pecho frío, contra los ingleses siempre es algo más”.
El posteo, que ya acumula más de 570 mil visualizaciones, 15 mil “me gusta” y más de 2.000 comentarios, no dejó lugar a dudas sobre la postura de Villarruel. “Es Malvinas, es el Diego, es la última de Leo y es pararle el carro a los invasores”, enfatizó, y sentenció: “¡Aguante Argentina! Porque hasta el último suspiro vamos a reclamar lo nuestro”.
La publicación de la vicepresidenta no solo encendió la previa del partido, sino que también volvió a marcar distancia con el resto del Gobierno de Javier Milei. Mientras Villarruel avivaba la llama del nacionalismo, el Poder Ejecutivo se negó a otorgar asueto pese al pedido de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y dispuso un amplio operativo de seguridad que incluye un refuerzo en la custodia de la embajada británica.
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, también sumó tensión al asunto al advertir a los hinchas argentinos que no podrán ingresar al estadio con elementos que incluyan mensajes políticos, raciales o provocativos. En particular, aclaró que la frase “Las Islas Malvinas son argentinas” constituye un mensaje político y, por lo tanto, está prohibida.
La postura de Villarruel, en cambio, fue todo lo contrario. La vicepresidenta no solo reivindicó la causa Malvinas, sino que además cargó contra los británicos con términos que muchos consideraron poco diplomáticos. “Piratas usurpadores”, escribió, en una clara referencia a la historia de las islas y al conflicto de 1982.
Las reacciones no se hicieron esperar. Mientras algunos usuarios de redes sociales aplaudieron el mensaje de Villarruel, otros lo criticaron por considerarlo irresponsable y fuera de lugar. “La vicepresidenta debería mantener la mesura y no avivar la confrontación”, comentó un usuario. Otro, en cambio, la defendió: “Villarruel dice lo que muchos piensan. No tiene por qué ser políticamente correcta”.
El partido, que se disputará en Atlanta, promete ser uno de los más calientes de la historia. Argentina e Inglaterra se enfrentan en una semifinal que trasciende lo deportivo, y las palabras de Villarruel no hicieron más que aumentar la presión. Mientras tanto, el Gobierno de Milei intenta mantener la calma, pero la grieta interna es cada vez más evidente.
La vicepresidenta, conocida por su perfil duro y su defensa de la soberanía argentina, dejó en claro que para ella este partido es mucho más que un juego. “Es Malvinas, es el Diego, es la última de Leo”, resumió, en una frase que seguramente resonará en los oídos de los jugadores y de los hinchas. La pregunta que queda flotando es si esta postura ayudará o perjudicará al equipo argentino en un momento tan crucial.

Para mí, Villarruel les metió la tuerca justo a estos yankis de mierda. Los ingleses son unos piratas usurpadores y las Malvinas son argentinas, carajo. Bancamos a full a Vicky, Milei es un blando que se arrodilla. Vamos Argentina carajo.
Para mí Villarruel es una farsante, usa Malvinas para esconder la inflación que dejaron los milicos que ella banca. Piratas son los que se chorearon el país, no los ingleses. Yo creo que acá los recibimos con alegría, no con banderitas de cartón.