Mayo confirmó una tendencia que viene preocupando al mercado inmobiliario porteño: las ventas se mantienen firmes, pero el crédito hipotecario se desploma. Según datos del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, se firmaron 5.435 escrituras de compraventa, apenas un 3,1% menos que en el mismo mes de 2025. Sin embargo, las operaciones con hipoteca cayeron un 54,8% interanual, la baja más pronunciada desde la vuelta de los préstamos UVA en mayo de 2024.
Las hipotecas representaron solo el 10,8% del total de compraventas, contra el 23,2% del año anterior. “Llevamos cinco meses con más de 37% menos de hipotecas que en el mismo período de 2025. La demanda de vivienda existe, pero necesita financiamiento accesible para concretarse”, señaló Magdalena Tato, presidenta del Colegio de Escribanos porteño.
El monto total operado fue de $848.932 millones, un 8,5% más que en mayo de 2025, pero el ticket promedio en dólares cayó un 7,7%, a US$110.080. Mientras tanto, el dólar oficial subió un 21% interanual, la UVA creció un 33% y el contado con liquidación trepó un 25%. En ese contexto, el precio de los inmuebles usados quedó rezagado, lo que explica en parte el dinamismo de las ventas sin crédito.
Fabián Achával, de la inmobiliaria homónima, sostuvo que “estadísticamente estamos casi en el mismo nivel que el año pasado, pero sin las hipotecas. El principal motor sigue siendo el precio, que quedó rezagado frente a otros activos”. Según el broker, los compradores llegan con dólares propios, ahorros o mediante operaciones encadenadas: venden una propiedad y compran otra.
Dan Obetko, de Interwin, coincidió en que “el nivel de escrituras se mantiene saludable, pero los bancos privados no promocionan las hipotecas y las tasas siguen altas. Los que más activos están son los bancos estatales”. El perfil del comprador es mayoritariamente consumidor final, con un alto porcentaje de operaciones encadenadas.
Sin embargo, la ventana de precios de remate ya se cerró. “Hoy el concepto de oportunidad es relativo”, advirtió Obetko. Las propiedades que requieren refacción son las más castigadas en la negociación, mientras que las bien ubicadas y en buen estado sostienen la demanda.
Para el segundo semestre, los especialistas no esperan un salto de precios. “No van a subir en el corto plazo, a menos que aparezca una financiación accesible y competitiva”, afirmó Obetko.
En la provincia de Buenos Aires, la situación fue más crítica. Las compraventas cayeron un 23% interanual (9.068 operaciones) y las hipotecas un 54% (910 actos), agravado por el conflicto gremial en ARBA que afectó las operaciones durante tres meses. Guillermo Longhi, presidente del Colegio de Escribanos bonaerense, calificó los números como “un llamado de atención”.
La paradoja es clara: el mercado se sostiene por el precio, pero sin crédito, el techo está cerca. La pregunta es cuánto tiempo más podrá aguantar el ladrillo sin un empujón financiero.

Para mí esto huele a la misma joda de siempre. Sin crédito, los precios los ponen los chetos que compran en efectivo, mientras los laburantes ni en pedo acceden. Las hipotecas UVA te descuartizan el sueldo, es un curro de los ricos. ¡Vivienda es un derecho, no un negocio! Fuera el capitalismo.
para mi los chetos lloran x las hipotecas pero los precios no bajan xq los zurdos con sus planes les regalan guita a los vivos argentina no es pa cualquiera si kereis casa labura como la gente no esperes la manito del estado viva la libertad carajo 🤑