Este 27 de junio, Día Internacional de las Microempresas y las Pequeñas y Medianas Empresas, no hay nada que festejar. La Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME) lanzó una alerta roja: las pymes argentinas están “en peligro de extinción”. Según la entidad, el rumbo económico del Gobierno provocó el cierre de más de 26.000 empresas desde fines de 2023, un promedio de 30 por día. Y lo que viene es peor: desde APYME Santa Fe advierten que, si las condiciones no cambian, otras 40.000 firmas podrían desaparecer antes de fin de año.
“Los números de los que estamos hablando hoy son como si estuviéramos en la pandemia. Y los números que vienen son mucho peor”, disparó Mario Galizzi, titular de APYME Santa Fe. El dirigente apuntó contra el desplome del mercado interno y el aumento descontrolado de costos: “Los impuestos no bajaron un peso, aumentaron los servicios, el gas, el agua, la electricidad; las empresas electrodependientes están fundiéndose”.
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) se sumó a las críticas. Su presidente, Ricardo Diab, denunció un proceso de concentración económica que “recuerda etapas ya vividas por la Argentina, donde las pequeñas empresas pierden terreno frente a los grandes jugadores del mercado”. Diab reclamó condiciones más equilibradas: “No se trata de impedir inversiones, sino de generar condiciones de competencia más equilibradas”.
Las entidades empresarias apuntan contra el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), al que consideran un “marco de privilegio para grupos concentrados y corporaciones extranjeras”. APYME sostiene que “normativas como el RIGI y el actual ‘Súper RIGI’ diseñan un marco de privilegio que deja sistemáticamente fuera de juego a los proveedores nacionales”. La entidad agregó que “esta estrategia no genera valor ni empleo, sino que profundiza asimetrías sociales y regionales insostenibles para la mayoría de la población”.
El superávit comercial también está bajo la lupa. Para APYME, es “un espejismo”: “Los dólares de la exportación primaria no se traducen en desarrollo, sino que se drenan a través de la fuga de capitales y el pago de una deuda externa que crece sin pausa”. Mientras tanto, la industria manufacturera, el comercio y las economías regionales siguen operando con baja capacidad instalada, y el mercado interno se debilita por la pérdida del poder adquisitivo de salarios y jubilaciones.
Las pymes representan el 99% de las firmas del país y generan cerca del 70% del empleo privado formal. Por eso, su deterioro impacta de lleno en el mercado laboral. APYME advirtió que “no hay posibilidad de desarrollo genuino con exclusión social ni con la extinción de quienes motorizan la actividad y el empleo en cada lugar”. Además, denunció el desfinanciamiento de organismos estratégicos como el INTI y el INTA, “pilares fundamentales de nuestra transferencia tecnológica”.
Las proyecciones no son alentadoras. Mientras el Gobierno celebra la recuperación de algunos sectores como energía, minería y agro, la mayoría de las pymes sigue en terapia intensiva. “Queremos ser optimistas, pero hoy las herramientas que se están implementando no contemplan las necesidades concretas de las pequeñas y medianas empresas”, cerró Diab. El Día de las Pymes encuentra a un sector que lucha por no desaparecer.

para mi esto es culpa del capitalismo y los politicos vendidos 26 mil pymes cerraron y vienen 40 mil mas los unicos q laburamos somos los laburantes los empresarios chotos se merecen la quiebra viva la lucha obrera kukas destruyen la economia
kermán estos zurditos de apyme lloran x las pymes pero son los primeros en bancar impuestazos y al kirchnerismo q nos fundió para mi son unos parasitos q se vayan a laburar argentina no necesita planes VLLC