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miércoles 22 de julio
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Sociedad

Academias nacionales: el poder oculto que puede salvar a la Argentina

Borges, Favaloro, Houssay y Berni fueron miembros de las 22 academias nacionales. Estas instituciones autónomas, financiadas por el Estado, podrían ser la clave para que el país deje de mirar el pasado y construya una verdadera sociedad del conocimiento.

Por · Publicado: julio 22, 2026
Academias nacionales: el poder oculto que puede salvar a la Argentina

¿Sabías que Jorge Luis Borges, Victoria Ocampo, Florentino Ameghino, Bernardo Houssay y René Favaloro compartieron algo más que el prestigio? Todos fueron miembros activos de una o más Academias Nacionales de la República Argentina. Sí, esas 22 instituciones que pocos conocen pero que manejan el conocimiento que mueve al país.

Las Academias Nacionales son un conjunto de entidades dedicadas a las ciencias, la tecnología, las humanidades y las artes. Integradas por especialistas de primer nivel, tienen como misión promover la excelencia, estimular la investigación y difundir el conocimiento. Pero lo que realmente importa es que son autónomas, reconocidas y apoyadas por el Estado nacional. Sus miembros eligen a sus propias autoridades y, basados en logros profesionales, eligen a los nuevos integrantes. Además, informan al público y a los políticos, generan publicaciones, declaraciones e informes, y hasta tienen institutos de investigación.

Más allá de la diversidad de sus campos, las 22 academias comparten un mismo hilo conductor: el dinamismo y la complejidad del proceso creativo. Científicos, tecnólogos, artistas y humanistas participan de una experiencia intelectual común, donde la imaginación creadora se liga a la objetividad, el rigor y el pensamiento crítico. Todo proceso creativo produce conocimiento y se nutre de él. Por eso hay profundas afinidades epistemológicas entre la física, la biología, la literatura, la música, la pintura, el derecho, el periodismo y tantas otras formas de comprender la realidad.

Pero no nos quedemos en la teoría. Los cambios acelerados del siglo XXI y los complejos problemas que enfrenta la humanidad exigen sociedades capaces de adaptarse, innovar y generar respuestas sustentadas en el conocimiento. Y acá es donde la Argentina se juega el futuro. El país necesita iniciar una transición hacia una verdadera sociedad del conocimiento, donde el saber sea el principal capital estratégico. Esto implica promover la investigación científica, la creación artística, el pensamiento humanístico, la innovación tecnológica y una educación de excelencia.

Las Academias Nacionales están llamadas a ser uno de los principales agentes estratégicos de esa transformación. La diversidad de disciplinas que representan les da una visión amplia de la realidad y una capacidad singular para abordar problemas complejos. Están en condiciones de ejercer un liderazgo intelectual, promover el diálogo entre distintos sectores y establecer alianzas con universidades, organismos públicos, empresas y organizaciones de la sociedad civil.

Una nación que aspira a construir su porvenir sobre el conocimiento no puede prescindir de instituciones que encarnan la memoria artística, humanista, tecnológica y científica del país y, al mismo tiempo, proyectan su capacidad creativa. Fortalecer las Academias Nacionales no significa mirar hacia el pasado, sino dotar a la Argentina de herramientas para pensar estratégicamente su futuro. ¿Estamos listos para dar el paso?

Comentarios

  1. para mi esto es una joda no? academias nacionales? mientras los laburantes se rompen el lomo estos viejos se llenan de guita del estado borges y favaloro ya estan muertos y bien comodos la posta es la revolucion obrera no sus conferencias pedorras abajo el poder oligarca viva la lucha de clases ✊️✊️

  2. Para mí las academias nacionales son un curro de la casta intelectual, viven de mi guita discutiendo boludeces mientras el país se incendia. Favaloro y Houssay ya fueron, ahora son una joda. Yo creo que hay que cerrarlas y que laburen como la gente. ¡Argentina no necesita más vagos de levita, necesita acción ya!

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