Estados Unidos confirmó que desde este viernes aplicará un arancel del 10% a las importaciones provenientes de Argentina y otros 59 países, en un nuevo capítulo de la guerra comercial desatada por el presidente Donald Trump. La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) informó que la medida reemplaza un gravamen anterior impuesto a comienzos de año, y que surge de investigaciones sobre presunto trabajo forzoso en la producción de bienes importados.
Según el comunicado oficial, los países alcanzados representan el 99,4% de las importaciones que ingresan al mercado estadounidense. Argentina quedó en el lote de naciones que recibirán una tasa del 10%, junto a México, Canadá, Reino Unido, India, Indonesia, Ecuador, Guatemala, Honduras y Malasia, entre otros. La decisión se conoce después de que la Corte Suprema de Estados Unidos cuestionara la aplicación de aranceles generales, lo que obligó a Washington a ajustar su estrategia comercial.
El USTR sostuvo que «el 2 de junio de 2026 determinó que los actos, políticas y prácticas de las economías investigadas relacionados con la falta de una prohibición efectiva sobre la importación de bienes producidos con trabajo forzoso no son razonables». Además del arancel base del 10%, algunos productos de países como Japón, Corea del Sur, Taiwán, Suiza y miembros de la Unión Europea enfrentarán tasas de entre el 10% y el 12,5%, mientras que otras economías recibirán el nivel máximo del 12,5%.
Lo más llamativo es que Argentina había firmado en febrero pasado un tratado recíproco de comercio e inversión con Estados Unidos, un acuerdo que buscaba profundizar los vínculos económicos. Sin embargo, eso no alcanzó para quedar fuera del nuevo esquema arancelario. Desde Washington señalaron que la medida forma parte de la política de Trump para «priorizar los intereses de los trabajadores estadounidenses» y reducir desequilibrios comerciales, utilizando los aranceles como herramienta para reforzar la producción interna.
El impacto en Argentina podría ser significativo, ya que el país exporta principalmente productos agroindustriales y manufacturas de origen agropecuario. El arancel del 10% encarece estos productos en el mercado estadounidense, lo que podría afectar la competitividad frente a otros proveedores. Además, la medida se suma a la incertidumbre económica local, con una inflación que no cede y negociaciones con el FMI en curso.
La noticia generó reacciones encontradas. Mientras algunos sectores empresarios argentinos expresaron su preocupación, desde el Gobierno nacional aún no hubo un pronunciamiento oficial. Lo cierto es que el nuevo arancel representa un duro golpe a las expectativas de profundizar el comercio bilateral, justo cuando se habían dado pasos concretos con el tratado de febrero.
En un contexto global de tensiones comerciales, esta medida de Trump refuerza su postura proteccionista y deja a Argentina en una posición delicada. Habrá que esperar si se abren canales de negociación o si el país deberá buscar nuevos mercados para compensar el impacto.

che trump y los yankis de mierda nos rompen las pelotas otra vez con su arancel del 10% para mi esto es un castigo a los laburantes argentinos mientras ellos se llenan de guita que se metan sus aranceles en el orto viva la patria carajo
che trump la tiene re clara para mi argentina vende basura y encima se quejan el 10% es poco tendria que ser 100% kukas lloran? jodanse hermanos viva usa viva el libre mercado 🤘🇺🇸