La Copa del Mundo 2026 trajo un invitado inesperado: la pausa de hidratación. Ese minuto que corta el partido en cuatro cuartos, como si fuera básquet o hockey. Pero el fútbol, ese deporte de tradiciones inquebrantables, no sabe bien qué hacer con ese tiempo muerto. ¿Es una ventaja? ¿Una trampa? ¿Un arma de doble filo? Los técnicos ya están en el ojo de la tormenta.
Ariel Holan, director técnico de Cerro Porteño, lo dice sin vueltas: “La pausa incide desde el punto de vista emocional. El jugador de fútbol no está educado a recibir instrucciones en el medio del partido porque nunca lo hizo. Está a 180 pulsaciones por minuto, tiene que bajar para escuchar al entrenador sin mucho tiempo y tiene que volver y no quedarse enganchado con lo que pasó antes”. Holan sabe de lo que habla: antes de ser DT de fútbol, dirigió hockey, un deporte que ya vive en cuatro cuartos. Y asegura que adaptarse no es cosa de un día: “No menos de dos años adaptarse a esta manera y comprender que ahora vos podés estar perdiendo un partido, pero son cuatro cuartos y siempre estás a tiro del partido”.
Los números del torneo ya muestran que la pausa no es un detalle menor. Suiza dominaba a Bosnia, pero la pelota no entraba. Pausa. Tres cambios y cuatro goles. Turquía le ganaba a Australia casi todo el partido. Primera pausa. Gol. Segunda pausa. Gol. Países Bajos dominaba a Japón con el 2 a 1 a su favor. Pausa. Japón se recuperó y empató. Un informe de The Athletic sobre la primera fecha encontró que solo en 14 de 48 pausas el impulso cambió de manos en los 10 minutos siguientes, pero las muestras son pequeñas. El seleccionador francés Didier Deschamps fue más directo: “Si está pasando por un buen momento, tres minutos lo cortan todo”.
Holan insiste en que la clave es no perder la tensión: “Noto que después de las pausas de hidratación ha habido goles o situaciones importantes. Si un equipo vuelve más conectado, tiene ventaja sobre el que no lo logra”. Y agrega: “Lo más determinante en el fútbol es el estado emocional del equipo en las distintas fases del juego y la pausa lo cambia muchísimo”. Para él, no hay vuelta atrás: el fútbol es ahora de cuatro cuartos y “hay que entrenarlos así”.
Emma Hayes, DT de la selección femenina de Estados Unidos, tiene una mirada que suma polémica: “A veces ni siquiera se trata de dar instrucciones durante la pausa de hidratación. Se trata de beber y de tranquilizar a los jugadores. No hacer nada también es una forma de entrenamiento”. Hayes, que además hace análisis tácticos para ITV Sport durante las pausas, sabe que el break tiene dos caras: la del juego y la televisiva. Su pizarrón y tiza blanca ya son un clásico, aunque el canal no se salvó de críticas por el set que parecía una cocina.
El propio Lionel Scaloni, campeón del mundo, confesó sobre su charla con Rodrigo De Paul: “Es el primero que sabe que no puede bajar el pistón: en la pausa de hidratación le dije que no podía bajar, es un jugador que nos contagia un montón. Cuando baja el pistón el equipo lo siente, le pedí que subiera un poco más, porque si no estaba bien lo podía cambiar”. Días antes del torneo, Scaloni había dicho que “si tenés inercia positiva, esa pausa te corta un poco”, pero en el primer partido contra Argelia apuntó a que ese ritmo no se corte.
Holan sostiene que el primer reto para el DT está en “tomar buenas decisiones” durante la pausa, que genera partidos fragmentados. “Dar las indicaciones mientras se juega es muy difícil: uno se lo dice a otro y ese a otro y el mensaje puede llegar desvirtuado o no entenderse. Ahora el entrenador tiene un tiempo, un recurso más para ajustar de una manera más prolija. Cambia totalmente el juego”, aseguró.
Quizás la vertiginosidad del Mundial no de espacio para verlo y la falta de costumbre no colabore, pero la pregunta está en el aire: ¿es posible ver una estrategia en la que se presione en el primer cuarto y en el segundo se cambie el esquema? O quizás, después de estos 104 partidos, la pausa de hidratación vaya a parar al mismo baúl donde quedaron guardados el gol de oro, el de plata o los shoot out. Por el momento, dice Holan, “va a dar lugar a que los entrenadores busquen la forma de usar esa pausa de la manera más efectiva”.

Para mí esto es una cagada total. ¿Cuartos en el fútbol? ¡Ni en pedo! Los jugadores de antes bancaban los 90 minutos sin pausitas de hidratación. Esto huele a que los técnicos como Holan y Scaloni quieren arruinar el espectáculo para los giles. ¡Vergüenza de Mundial 2026!
che pero q es esta locura de los cuartos en el futbol? para mi la fifa nos quiere cagar el juego con estos versos los tecnicos se rompen la cabeza xq no saben ni entrenar una pausa de hidratacion esto huele a teatro aguante el futbol de antes sin vueltas los termos estos son un horror