En el universo del fútbol brasileño, pocos vínculos lograron captar tanta atención mediática como el de Lucas Paquetá y Maria Eduarda Fournier, conocida popularmente como “Duda”. Con 33 años, la influencer no solo se convirtió en el pilar fundamental del centrocampista durante su trayectoria en Europa y su presente en Flamengo, sino que también construyó una identidad propia que resuena con fuerza en las plataformas sociales. Con más de dos millones de seguidores en Instagram, su presencia trasciende el rol de acompañante para posicionarse como una voz relevante en temas de estilo de vida, maternidad y bienestar.
La historia de la pareja comenzó en 2017, cuando ambos coincidieron en las categorías inferiores del Flamengo, donde Duda realizaba sus pasantías profesionales mientras se formaba en nutrición. El vínculo se formalizó con un matrimonio en 2018 y, desde aquel momento, la pareja navegó los desafíos de una carrera global que los llevó a residir en Italia, Francia e Inglaterra, para finalmente retornar a tierras brasileñas. Juntos son padres de Benício y Filippo, los niños que suelen aparecer en sus perfiles mientras comparten la cotidianeidad familiar y las celebraciones tras cada logro deportivo.
El protagonismo de Duda Fournier se incrementó exponencialmente durante las citas mundialistas. Especialmente notable fue su actividad durante el Mundial de Qatar 2022, donde se hizo viral a raíz de un reel donde bailaba junto al futbolista, un clip que superó las cuatro millones de reproducciones. Este tipo de contenido dinámico permitió a sus seguidores conocer una faceta más cercana del deportista fuera del terreno de juego. Más allá del entretenimiento, Duda utilizó su alcance para promocionar suplementos de salud y compartir su experiencia como madre, lo que la posiciona como una de las figuras más seguidas entre las esposas de los jugadores de la selección de Brasil.
Sin embargo, no todo fueron celebraciones. En años recientes, la familia atravesó un período de profunda inestabilidad emocional debido a una investigación legal contra el futbolista por supuesta manipulación de tarjetas amarillas en apuestas deportivas. En el documental “Convocadas”, donde se relata la intimidad de las familias de la selección brasileña, Duda se refirió a aquel episodio como un verdadero calvario, además de señalar que el impacto psicológico y el estrés acumulado fueron constantes. Según reportó el portal brasileño ge.globo, ella se erigió como su principal defensora pública, destacando que el proceso incluso truncó posibles transferencias millonarias, como un esperado fichaje por Manchester City. Durante esa etapa, Duda admitió en diversas entrevistas que suele lidiar con inseguridades personales, pero subrayó el rol fundamental de Paquetá como el motor que la impulsa a ejecutar nuevos proyectos y a mantener la confianza necesaria ante la exposición pública.
En la actualidad, con el foco puesto en el Mundial 2026, la influencia de Fournier parece haber alcanzado un punto de madurez. Su participación activa en el apoyo a la selección y su constante actualización sobre la vida familiar en Flamengo mantienen su perfil en constante ascenso. A pesar de los momentos difíciles, la pareja logró consolidar una dinámica donde, según Duda, la fe y la resiliencia compartida son la clave de su refugio seguro. Lejos de la presión de la cancha, ella se define como una mujer que encuentra en las redes un espacio para conectar con su comunidad, lo que equilibra su faceta como figura pública con la gestión de su vida privada en Londres y Río de Janeiro. El camino recorrido por Fournier ilustra cómo la esposa de un futbolista puede construir un legado propio, aprovechándose del interés mediático en una plataforma de gestión personal y acompañamiento estratégico en el exigente mundo del deporte de élite.

para mi esta mina es una ridicula con sus bailes pedorros mientras el marido se va al muere por arreglar partidos y encima la ponen de pilar en la seleccion pero si es una cualquiera que se cree modelo verguenza de pais estos brasileros no tienen dignidad aguante la nuestra carajo
Para mí esto es un asco, ¿en serio le dan bola a la mina de un jugador mientras los laburantes se cagan de hambre? Esto huele a circo mediático para tapar la podredumbre del sistema. Viva la lucha de clases, carajo.