En una movida que promete ponerle un freno a las mafias que trafican personas, el Gobierno oficializó este lunes un nuevo Protocolo para la Detección Temprana de Situaciones de Trata de Personas en el Ámbito Aeroportuario. La resolución 468/2026, publicada en la madrugada en el Boletín Oficial, deja sin efecto el protocolo que regía desde 2018 y apunta a modernizar las herramientas de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) frente a un delito que, según admiten las autoridades, se volvió cada vez más complejo y organizado.
La normativa establece que la PSA deberá designar oficiales referentes del delito de trata en cada una de sus unidades. Pero ojo: los anexos que detallan los procedimientos operativos y la identificación de esos agentes serán considerados material reservado. ¿El motivo? Evitar filtraciones que puedan comprometer investigaciones en curso o poner en riesgo a las víctimas. Una jugada que promete mantener en secreto las estrategias de la fuerza para no dar ventajas a las bandas.
El cumplimiento del protocolo será obligatorio para todo el personal de la PSA. Y la Dirección Nacional de Investigaciones de Delitos de Trata y Contra la Integridad Sexual será la encargada de monitorear su aplicación, promover actualizaciones periódicas y coordinar capacitaciones. Una señal clara de que el Estado quiere ponerle el ojo a cada movimiento en los aeropuertos del país.
Pero no todo es mano dura: la protección de las víctimas es uno de los ejes centrales. Las intervenciones deberán guiarse por principios como la urgencia, la celeridad, la confidencialidad y el respeto por los derechos humanos. Además, se busca evitar la revictimización y garantizar la seguridad de las personas afectadas durante todo el procedimiento. En casos que involucren a niños, niñas y adolescentes, el protocolo exige que todas las actuaciones se realicen conforme al interés superior del menor, tal como marcan la legislación argentina y los tratados internacionales.
La resolución recuerda que la trata de personas incluye la captación, traslado, recepción o acogida de personas con fines de explotación, ya sea dentro del país o hacia el exterior. Las modalidades contempladas son escalofriantes: explotación sexual, trabajo forzoso, reducción a la esclavitud, matrimonio forzado, producción de material de abuso sexual infantil y hasta extracción ilegal de órganos. Un catálogo de horrores que el nuevo protocolo busca combatir desde las terminales aéreas, consideradas puntos estratégicos para detectar estos delitos.
Desde el Gobierno señalaron que la actualización responde al crecimiento y la sofisticación de las redes de trata, que aprovechan situaciones de vulnerabilidad como la pobreza, la migración o el aislamiento social. Los aeropuertos, con su flujo constante de personas, son la puerta de entrada y salida de muchas de estas víctimas. Por eso, la nueva herramienta apunta a fortalecer la respuesta del Estado frente a una problemática que no conoce fronteras.
La medida ya generó expectativas y dudas. ¿Será suficiente para desarticular las mafias que operan en las sombras? Lo cierto es que el protocolo llega con un sello de secretismo que, según las autoridades, es necesario para no alertar a los delincuentes. Pero también deja en el aire la pregunta de cómo se garantizará el control ciudadano sobre estos procedimientos. Por lo pronto, la PSA ya tiene órdenes de aplicar el protocolo de manera obligatoria y urgente. El tiempo dirá si esta movida del Gobierno logra frenar la sangría de la trata en los aeropuertos argentinos.

para mi esto es otro verso de estos gorilas q se hacen los piolas con la ‘lucha contra la trata’ pero en realidad lo unico q quieren es controlar a los q viajan y espiar a las orgas de ddhh basta de hipocresia la psa es brazo represor no soluciona nada #NiUnPasoAtras
Para mí este protocolo está perfecto, más control y menos chorros de ONG kircha metiendo gente. Si no les gusta el secreto, que se vayan a laburar. Viva la libertad carajo, basta de choriplaneros.