¿Qué pasa cuando una monja se planta frente al poder y no se corre? Eso es justamente lo que explora «La Hermana», la crónica de Liliana Viola que acaba de ganar el Premio Anagrama de Crónica / Fundación Giangiacomo Feltrinelli. Y no es un libro más: es una puñalada directa al corazón de la impunidad argentina.
Viola, periodista y escritora conocida por su trabajo en el suplemento SOY y como albacea de Aurora Venturini, se metió de lleno en la figura de Martha Pelloni, esa religiosa que en los años noventa se convirtió en un símbolo de lucha cuando se plantó para pedir justicia por el femicidio de María Soledad Morales, una estudiante de Catamarca asesinada por hijos del poder provincial.
Pero el libro no se queda en el pasado. Viola reconstruye décadas de denuncias, desde casos de trata hasta niños intoxicados con agrotóxicos, y muestra cómo Pelloni se convirtió en una especie de «monja señal»: esa figura a la que los medios llaman cuando un caso explota, pero que después queda flotando en el vacío de la indiferencia.
En diálogo con Tribuna de Periodistas, Viola contó que la motivación para escribir fue «no soportar el grado de acostumbramiento» frente a crímenes comprobables. «Una mirada entornada frente a crímenes y situaciones altamente injustas, con nombres y apellidos, con circuitos de poder demostrables», dijo. Y agregó: «Me refiero a cierta naturalización del mal, un acostumbramiento que pude advertir no solo en la sociedad en general, sobre todo en mí misma».
La autora no es una cronista clásica que sale a la calle. «No me considero cronista, ya que no salgo mucho de mi casa», confesó. Pero su método fue distinto: se nutrió de archivos, notas de otros periodistas y unos pocos encuentros con Pelloni. «Construí esta trama a partir de libros, de notas que ya salieron en diferentes casos, muchos en medios provinciales», explicó.
El libro ya tuvo repercusión en México y España, donde Pelloni es leída como una heroína. «Allí no la conocían y ahora la leen como una heroína, de una magnitud mucho mayor de la que podemos aquí en Argentina reconocer», señaló Viola. Y lanzó una frase que duele: «Creo que esto pasa por tenerla tan cerca, tan cotidiana, y también por ese ‘acostumbramiento’ del que hablaba al principio».
Pero no todo fue color de rosa. Viola admitió que recibió «alguna que otra amenaza encubierta» y que «hay temas que aunque hayan pasado hace casi 40 años sigue teniendo una red muy poderosa». ¿De qué red habla? De eso trata el libro: de cómo el poder confabula para tapar la verdad, de cómo los débiles quedan desprotegidos y de cómo una monja con hábitos y convicciones se convirtió en la pesadilla de los poderosos.
«La Hermana» es, en definitiva, un grito en medio del silencio. Un recordatorio de que la impunidad no es un accidente, sino un sistema. Y que mientras haya una Pelloni, alguien va a seguir denunciando.

che este libro de la hermana pelloni me parece una genia total se la re banco contra los hijos de mil puta los ricos y la iglesia complice esto huele a que hay que quemar todo no da mas firma el loco de la rebelion
Para mí esta Pelloni es una vendida que encubre curas pedófilos mientras se hace la santa contra los políticos de bien. Me parece un asco que le den pantalla a esta zurda hipócrita. La dictadura al menos ponía orden, no este circo de impunidad para criminales y persecución a los patriotas. Vuelvan a casa, zurdos de mierda!