Un dramático episodio sacudió la ciudad de Tartagal, en la provincia de Salta, cuando una médica de Gendarmería Nacional y una cosmetóloga fueron detenidas este domingo por transportar cerca de 70 kilos de cocaína en su vehículo. Lo que comenzó como una denuncia por un violento intento de asalto terminó en una causa federal por narcotráfico.
Las protagonistas, identificadas como Ivana Georgina Portal, de 39 años, médica civil de Gendarmería Nacional, y Delia Yolanda Tame, de 35, cosmetóloga y conductora del automóvil, aseguraron que un grupo de delincuentes a bordo de una camioneta blanca sin patente trasera intentó asaltarlas en la Ruta Nacional 34. Según su relato, se resistieron, comenzaron a disparar contra el vehículo y lograron escapar ilesas. Finalmente, tuvieron que detenerse a la altura del acceso a la localidad de El Potrero, donde esperaron la llegada de los efectivos.
Sin embargo, los balazos destruyeron el vidrio trasero y una de las cubiertas. Cuando los oficiales inspeccionaron el vehículo, notaron un pequeño detalle: un disparo que impactó la parte trasera levantó un doble fondo oculto en el baúl y dejó al descubierto el cargamento. Este hallazgo cambió por completo el rumbo de la investigación.
Según fuentes del caso, la abertura permitió observar varios ladrillos amarillos que, tras la requisa correspondiente, fueron identificados como un cargamento de aproximadamente 70 kilos de cocaína que presuntamente era trasladado hacia la provincia de Buenos Aires. Ambas mujeres fueron detenidas de inmediato tras el hallazgo. Lo que parecía una investigación por un intento de robo se transformó en una causa federal por narcotráfico.
Con el correr de las horas, salieron a la luz datos sobre las detenidas. Portal trabajaba como médica dentro de Gendarmería Nacional y es pareja del chofer del jefe del Escuadrón de Tartagal. Además, las pesquisas determinaron que atravesaba una compleja situación financiera. Tame, por su parte, era quien conducía el automóvil especialmente acondicionado para ocultar la droga.
La principal hipótesis de los investigadores es que el supuesto asalto habría sido, en realidad, una «mexicaneada», una modalidad delictiva en la que bandas narco se roban entre sí los cargamentos de droga. Los detectives creen que las mujeres, convencidas de que estaban siendo atacadas, llamaron a la Policía para pedir ayuda sin imaginar que uno de los disparos había expuesto el escondite donde llevaban el cargamento.
El caso ha generado conmoción en la provincia, no solo por la cantidad de droga incautada, sino también por la participación de una profesional de la salud vinculada a la fuerza de seguridad. La Justicia federal ya tomó intervención y se espera que en las próximas horas se definan las medidas cautelares para las detenidas.

Para mí esto huele a choreo de los de arriba, la yuta siempre con sus negociados. Mientras el pueblo labura, estos giles de gorra se afanan 70 kilos y los agarran por un tiro al pedo. Justicia burguesa que protege a los ricos y encanuta a los que afanan poco. ¡Aguante la lucha!
Para mí esto huele a los zurdos de siempre metidos en el narcotráfico. Una médica de Gendarmería y una cosmetóloga con 70 kilos de cocaína, ¡qué carajo! Tendrían que fusilarlas como en la dictadura, no jodan. Viva la libertad, pero sin estos delincuentes de mierda.