El peronismo está al borde del estallido. La interna entre el kicillofismo y La Cámpora ya no es una simple disputa interna: es una guerra abierta que amenaza con partir en dos al movimiento justicialista. Mientras tanto, Javier Milei, el presidente libertario, observa desde la Casa Rosada y reorganiza su gabinete con la llegada del exvicejefe de gobierno porteño, Diego Santilli, un gesto que busca capitalizar la fragmentación opositora.
La pulseada entre Axel Kicillof y Máximo Kirchner se intensifica. El gobernador bonaerense busca consolidar su propio espacio político, mientras que La Cámpora, el brazo militante del kirchnerismo, resiste cualquier intento de autonomía. Las reuniones secretas, los cruces públicos y las acusaciones cruzadas son moneda corriente. ¿Se viene una ruptura definitiva? Los analistas coinciden en que la unidad del peronismo está más frágil que nunca.
En la vereda de enfrente, Milei no pierde el tiempo. La llegada de Santilli al gabinete no es casual: el exintegrante del PRO llega para darle un perfil más político a una gestión que hasta ahora se ha caracterizado por el ruido y la improvisación. Pero la movida más audaz del presidente es su propuesta de reforma política, que incluye la suspensión de las PASO. Una jugada maestra: con la oposición fragmentada y en guerra interna, eliminar las primarias podría dejar a los partidos tradicionales sin herramienta para dirimir sus diferencias, beneficiando directamente al oficialismo.
Mientras la política se debate en los despachos, las luchas obreras no se detienen. En la fábrica de neumáticos Fate, los trabajadores continúan en pie de guerra contra los despidos y el ajuste. La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) también es escenario de conflictos, con reclamos salariales y por condiciones laborales. Y los docentes bonaerenses, en pleno paro, exigen una recomposición salarial urgente. La clase trabajadora no da tregua.
En este contexto, la izquierda también se mueve. Myriam Bregman y el PTS impulsan nuevos comités de lucha y debate, buscando coordinar las resistencias y construir una alternativa política para la nueva clase trabajadora. El primer foro organizado por el Frente de Izquierda Unidad fue un éxito, con una amplia participación de activistas y referentes sociales. Allí se discutieron propuestas para potenciar la organización obrera y popular, y se trazaron líneas de acción para enfrentar el ajuste de Milei y el establishment.
La fragmentación del peronismo, la reorganización del gabinete libertario, las luchas obreras y el debate en la izquierda: todos estos elementos configuran un escenario político explosivo. Mientras la interna peronista escala, Milei se frota las manos y apuesta a una reforma que podría cambiar las reglas del juego electoral. ¿Podrá la oposición recomponerse a tiempo? ¿O la guerra interna será el principio del fin?

kicillof y la campora se sacan los ojos mientras los laburantes de fate cnea y docentes la remamos solos contra el ajuste milei se frota las manos pero para mi la izquierda ya tiene la salida unidad obrera y no pagar la deuda basta de peleas de gallos peronistas forros
Para mí, Kicillof y los camporistas son un circo kirchnerista que no merece ni un minuto de atención. Mientras tanto, Milei labura de verdad, reestructurando el gabinete y queriendo eliminar las PASO, que son un curro más. Los zurdos de Fate, CNEA y docentes que sigan llorando, Argentina necesita orden y libertad, no paros que arruinan el país. ¡Viva la libertad, carajo!