En las sombras del poder, mientras la agenda pública ardía con el debate por el veto a la ley de Financiamiento Universitario, un encuentro clave se cocinaba a espaldas de todos. A principios de octubre de 2025, el expresidente Mauricio Macri y Santiago Caputo, el asesor más cercano de Javier Milei, se sentaron a la misma mesa para limar asperezas. La reunión, que se concretó el jueves 3 de octubre, fue un intento de cerrar la grieta entre dos sectores que, hasta hace poco, se miraban de reojo.
El cónclave se llevó a cabo en la oficina de Caputo, lejos de los reflectores de la Casa Rosada. Según fuentes, el encuentro duró varias horas y sirvió para destrabar una relación que parecía al borde del colapso. Días antes, Macri había lanzado una frase que encendió todas las alarmas: «Para qué voy a ir a comer milanesas (con Milei) si después no se cumple nada». La declaración, cargada de veneno político, obligó a Milei a mover sus fichas. Y la ficha que movió fue la de Santiago Caputo, el «Pibe» Caputo, sobrino del ministro de Economía Luis Caputo y uno de los operadores más temidos del oficialismo.
En la reunión, Macri y Caputo trataron de llegar a un acuerdo para fortalecer la postura de Milei sobre el veto a la ley de Financiamiento Universitario, que se tratará en Diputados el miércoles siguiente. Pero no fue el único tema sobre la mesa. Según fuentes, Macri habría solicitado la incorporación de Guillermo Dietrich al gobierno libertario. Dietrich, un empresario del rubro automotor que fue ministro de Transporte de la Nación durante la gestión de Macri (2015-2019), sería la pieza que el expresidente quiere colocar en el tablero de Milei para garantizar su influencia.
El encuentro, que trascendió días más tarde, dejó en evidencia que la relación entre Macri y Milei es todo menos lineal. Mientras el oficialismo necesita los votos del PRO para sostener sus vetos, Macri exige gestos concretos. La reunión con Caputo fue, en los hechos, una tregua armada. El veto a la ley de Financiamiento Universitario es solo la punta del iceberg. Detrás, se cocina una alianza incómoda que promete dar más de un dolor de cabeza a la oposición.
La pregunta que flota en el aire es: ¿hasta dónde está dispuesto a llegar Milei para mantener contento a Macri? La incorporación de Dietrich sería un guiño, pero también una señal de que el expresidente sigue manejando los hilos del poder, incluso desde las sombras. El tiempo dirá si esta tregua es solo un espejismo o el inicio de una nueva etapa en la política argentina.

Para mí esto es un curro kircho de mierda. Bien Macri y Caputo frenando el choreo universitario. Los zurdos lloran pero la guita va a laburo, no a adoctrinar. VLLC carajo!
para mi estos forros de macri y caputo se juntaron a cagarse en la educacion publica mientras los pibes se la bancan sin un mango se creen vivos pero cuando el pueblo se despierte los vamos a echar a patadas en el orto basta de ajuste la educacion no se negocia firma el tordo