La euforia por el regreso de la selección argentina tiene en vilo a todo el país, pero detrás del fervor popular se cocina una pulseada política que promete ser tan intensa como el partido final. Mientras los jugadores definen su destino en la cancha contra España, las autoridades nacionales, de la Ciudad y de la Provincia de Buenos Aires negocian a contrarreloj cómo será la recepción del equipo. La propuesta que tomó fuerza en las últimas horas es clara: que los futbolistas aterricen en Ezeiza y sean trasladados en helicóptero hasta el helipuerto de la Casa Rosada. Desde allí, dos opciones: el balcón presidencial o un micro que los lleve al Obelisco.
La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, es quien coordina el operativo desde el Gobierno, mientras que la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, trabaja en tándem con su par porteño, Horacio Giménez. El plan original prevé que el vuelo chárter de Aerolíneas Argentinas, ya solicitado por la AFA, parta a la 1 de la madrugada de Nueva York y aterrice en Ezeiza entre las 12 y las 14 del lunes. En el hangar 5 de la terminal aérea ya se reservó espacio para un corralito de prensa, pero el verdadero dilema está en el centro porteño.
La opción de la Casa Rosada es considerada la más segura por las autoridades, ya que permitiría a los jugadores saludar desde el balcón el tiempo que quieran y retirarse rápidamente por el helipuerto. Sin embargo, fuentes cercanas al plantel le ven pocas chances: los jugadores tienen a sus familias y amigos en Estados Unidos, y cualquier demora podría complicar los planes. Además, la imagen de los campeones en el balcón de la Rosada contrastaría fuertemente con la de 2022, cuando fueron recibidos en el Obelisco. El Gobierno intenta despolitizar el acto, pero la foto habla por sí sola.
Por otro lado, la opción del Obelisco implica montar un escenario en la avenida y trasladar a los jugadores en micro por Rivadavia y Diagonal Norte. El gobierno porteño ya confirmó que desplegará mil efectivos de la Policía de la Ciudad para el domingo de la final, además de vallados, cortes de calle, un puesto médico móvil y ambulancias del SAME. La gestión de Jorge Macri hará el seguimiento en tiempo real desde el Centro de Monitoreo Urbano, con drones y helicópteros del Escuadrón Aéreo.
Mientras tanto, la AFA, encabezada por Claudio ‘Chiqui’ Tapia, tiene la última palabra. La decisión final se conocerá recién cuando termine el Mundial 2026, pero las apuestas ya están hechas. ¿Balcón o escenario popular? La pulseada entre el Gobierno y los jugadores promete ser el partido de fondo de esta final.

para mi que se vayan todos a la concha de su madre con la casa rosada, los politicos hdps siempre quieren robarse la gloria, el obelisco es del pueblo, no de los gorilas, la copa es de los pibes, aguante la seleccion, fueran los politicos chorros
para mi estos zurdos de mierda siempre quieren dividir la seleccion es de los argentinos de bien no de los politicos chorros que vayan al obelisco ahi los esperamos los patriotas de verdad y chiqui tapia deja de hacerte el vivo viva la patria carajo