La grieta en la cúpula de La Libertad Avanza se abrió en canal este jueves en Rosario. Mientras el presidente Javier Milei intentaba mostrar una foto de unidad con todo su gabinete en el Monumento a la Bandera, la vicepresidenta Victoria Villarruel se encargó de dinamitar el libreto oficial con una serie de gestos que dejaron en evidencia la pelea interna que carcome al Gobierno.
La Casa Rosada había intentado evitar la presencia de Villarruel en el acto central por el Día de la Bandera. Sin embargo, la presidenta del Senado, invitada por las autoridades provinciales, se ubicó en primera fila y desde el inicio marcó distancia. Cuando Milei ingresó y saludó a los ministros, ella mantuvo la mirada al frente, sin girar la cabeza. El momento más impactante llegó con el himno nacional: Villarruel se dio vuelta y quedó de espaldas al Presidente, que estaba en el escenario. “Lo cantó mirando a la bandera nacional”, justificaron desde su entorno, pero en las redes sociales el gesto fue leído como una declaración de guerra.
“Los Milei sabían que Victoria iba a buscar protagonismo, se esperaban cada una de las cosas que hizo, te lo aseguro. Está jugando fuerte”, disparó una fuente del ala karinista del Gobierno. La vicepresidenta, que no había participado del Tedeum del 25 de mayo en Buenos Aires, eligió Rosario para marcar territorio y exponer la fractura con el jefe de Estado.
Pero el golpe más duro lo reservó para el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Consultada por la prensa, Villarruel fustigó sin vueltas: “La presencia de Adorni no tiene mucho que ver con un día que recordamos a Belgrano, que representa la rectitud. Creo que estuvo desubicada la situación”. La declaración llega en medio del escándalo judicial que envuelve al funcionario, investigado por presunto enriquecimiento ilícito, y mientras el oficialismo enfrenta en el Congreso los intentos de la oposición para expulsarlo del cargo.
Milei, que había llegado a Rosario acompañado por su hermana Karina, la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, el presidente de la Cámara de Diputados Martín Menem y casi todo el gabinete, intentó contrarrestar la jugada de Villarruel. El Presidente abrazó a Adorni tras pedirle que dejara el rol de vocero, una decisión que, según fuentes oficiales, le costó mucho tiempo tomar. La foto buscaba ratificar la cohesión interna, pero la vicepresidenta se encargó de empañarla.
Mientras los militantes violetas coreaban cánticos de apoyo a Milei detrás de las vallas, afuera del operativo de seguridad se escucharon abucheos cuando el Presidente se retiraba. La interna de LLA ya no es un rumor: es una guerra declarada en público, y Rosario fue el campo de batalla.

Para mí estos dos gorilas de la casta mileísta, Villarruel y Milei, son la misma mierda podrida peleándose las migajas mientras el pueblo se caga de hambre. Me parece que la Patria no se negocia, se defiende con lucha obrera. ¡Qué se vayan todos, abajo el ajuste!
che para mi villarruel es la unica con huevos ahi milei un vendido que se deja mangonear por los mismos de siempre la vicepresidenta le canto el himno de espaldas y le planto cara a adorni que es un infiltrado bien ahi sin vueltas asi se hace patria que se vayan todos estos tibios