Este viernes explotó la tensión en el campus de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM). Una reunión intercomités, encabezada por la referente Myriam Bregman, reunió a trabajadores de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), del reactor CAREM, docentes, estudiantes de la UBA y UNSAM, secundarios, jubilados y vecinos de San Martín. También se sumaron de forma virtual delegaciones de La Plata, Mendoza y Bariloche. El objetivo: frenar el ajuste y los despidos en la ciencia argentina.
El encuentro fue un hervidero de denuncias. Nicolás, trabajador de la CNEA y docente de la UNSAM, abrió el fuego: “El 1 de julio el Gobierno decidió no renovar 62 contratos y despedir a compañeros que estaban hace años, haciendo las mismas tareas que cualquier planta permanente. Es una precarización heredada”. Pero la cosa no queda ahí: la CNEA produce radioisótopos clave para diagnósticos y tratamientos contra el cáncer. “Si cierran esas líneas, no va a haber nadie que investigue enfermedades como el dengue o el Mal de Chagas. Es una pelea por la salud pública y la soberanía”, advirtió.
Un trabajador despedido contó su calvario: “Yo desarrollaba software para un acelerador de partículas que trata cánceres incurables. Solo 8 países tienen esa tecnología, incluida Argentina. El 30 de junio a las 11 de la mañana me avisaron que me quedaba sin trabajo, sin poder transferir el conocimiento. El proyecto queda en la nada”.
Los estudiantes también se sumaron al grito de guerra. Iñaki, estudiante y docente de Física en la UBA, planteó: “Hay que convertir la defensa de la ciencia en una causa nacional, como la defensa de la universidad pública. Este gobierno hace la tarea que le dicta el imperialismo de Trump y el FMI”. Valentina, de UNSAM y En Clave Roja, fue más allá: “Es parte de un plan de Milei para que haya menos ciencia, menos educación. Hay bronca, ganas de salir a la calle, pero las conducciones sindicales tradicionales no coordinan la defensa. Por eso estos espacios son clave”.
Durante el debate surgieron propuestas creativas: Paola, del INTI, pidió formas de difusión masiva; Eliana, de la CNEA, propuso ir a las escuelas a contar el trabajo científico. Melina, del Pan y Rosas, sentenció: “Muchos sindicalistas dicen que hay que esperar al 2027. Pero acá hay combustible para organizarnos ahora”. Daniel, de la agrupación Marrón, cerró: “Myriam Bregman dijo el 1 de Mayo que no perdamos un día en reunirnos. De estos comités sale la fuerza para unificar luchas y preparar un gobierno de trabajadores”.
Al final, se votaron resoluciones para impulsar una campaña nacional en defensa de la soberanía científica y tecnológica, contra el ajuste y por la reincorporación de los despedidos. La lucha recién empieza.

Para mí estos zurditos de UNSAM lloran por los científicos vagos que viven del mango del estado. Bregman y sus secuaces siempre defendiendo el curro. Yo creo que Milei tiene razón: hay que cerrar todo eso y poner a laburar a la gente de verdad. Viva la libertad carajo!
Para mí esto huele a traición nacional. Milei es un vendepatria del FMI que quiere enterrar la ciencia argentina. Yo creo que Bregman y los comités de UNSAM son la única resistencia. ¡Ciencia o muerte, carajo! A parar estos despidos como sea.