Urgente El Sereno prepara una cobertura minuto a minuto de las noticias que marcan la jornada.
miércoles 1 de julio
La realidad no pide permiso
Buenos AiresClima --°
Dólar oficial$ —
Dólar blue$ —
MEP$ —
BitcoinUS$ —
EthereumUS$ —
SolanaUS$ —
OroUS$ —
Riesgo país
Sociedad

Osqui Guzmán: el actor que desafió a su padre por el teatro y hoy triunfa en los escenarios

El actor, director y dramaturgo, que creció en una familia humilde de inmigrantes bolivianos, revela los duros momentos cuando su papá le dejó de hablar por tres años al enterarse de que quería ser artista. Hoy brilla con 'Vivitos y coleando 2' y su historia de amor con Leticia González de Lellis.

Por Redacción El Sereno · julio 1, 2026
Osqui Guzmán: el actor que desafió a su padre por el teatro y hoy triunfa en los escenarios

Osqui Guzmán es un nombre que resuena fuerte en el teatro argentino. Actor, director y dramaturgo, lleva treinta años dedicado al arte, pero su camino no fue nada fácil. Creció en una familia humilde de inmigrantes bolivianos que se dedicaban a la costura, y mientras él soñaba con ser maestro de kung fu, sus padres lo imaginaban con un título universitario. Pero el destino le tenía preparado otro plan: el teatro.

La ruptura con su padre fue tan profunda que cuando le contó que se había anotado en el Conservatorio de Arte Dramático, su papá dejó de hablarle por tres años. «Fue un disgusto enorme», confiesa Guzmán. «Él quería que fuera alguien en la vida, y para él eso significaba un título universitario. Pero yo necesitaba seguir mi vocación». La reconciliación llegó cuando su padre fue a verlo al teatro. «Se emocionó, y desde ese momento fuimos mejores amigos».

Hoy, Guzmán es uno de los protagonistas de Vivitos y coleando 2 en el Auditorio Belgrano, y tiene en cartel dos obras que escribió y dirige: El centésimo mono y Waminix, ambas en Timbre 4. Además, se sumó a la gira de Maldita felicidad, con Pablo Echarri y Paola Krum. «Es como subirse a una alfombra mágica», dice sobre el material de Hugo Midón y Carlos Gianni.

Pero detrás del éxito, hay una historia de amor que lo sostiene. Hace más de veinte años que está en pareja con Leticia González de Lellis, su compañera en la vida y en la creación de historias. Se conocieron en 1998, tomando cerveza en una fiesta de teatro, y se casaron en 2001, en plena crisis del país. «No sentíamos la necesidad de ser papás», explica. «Nuria nació hace siete años, cuando sentimos que era el momento».

Compartir el trabajo y la vida no es fácil, pero ellos lo logran. «A veces el trabajo se complica y otras veces lo enriquece. Pasa de todo», ríe. «Lo que nunca deja de suceder es la conversación, la paciencia, el tiempo, el amor. Si eso deja de pasar, entonces el camino es equivocado».

Guzmán también reflexiona sobre su filosofía de vida: «No existe lo que está mal y lo que está bien en nuestro camino. Existe la lectura que hacés de las cosas que suceden. Lo que está mal y lo que está bien es para un orden moral. Nosotros somos del lado equivocado de la historia, de la vida y de todas las cuestiones morales y sociales. Somos el error en el sistema, siempre… Por eso somos artistas».

Y a pesar de los años, no planea nada. «Es difícil que tengamos proyectos. Por lo general, las cosas suceden. Conversamos un montón sobre cosas que nos gustaría, pero no las llevamos a cabo. No hay proyecto sino más bien ensoñaciones».

Con treinta años de carrera, Guzmán sigue trabajando sin parar. «Solo actuamos y damos clases. Hace un montón de tiempo que no damos clases porque los tiempos de la actuación no nos lo permiten, y eso nos pone muy tristes porque nos encanta la docencia». Este año llevará El bululú a Colombia, a un festival de teatro en Carmen de Viboral, y dará talleres. «Desde que nos conocemos, nos propusimos viajar y hacer improvisaciones, funciones, dar talleres. Conocemos muchos lugares del mundo».

Sin duda, Osqui Guzmán es un ejemplo de perseverancia y pasión por el arte, que supo convertir un disgusto familiar en una carrera brillante.

MIRA EL VIDEO:

Comentarios

  1. Para mí este Osqui es un llorón de manual. Viene de inmigrantes y se pone en artista berreta, el padre tenía razón en no hablarle. El teatro es verso izquierdista, puro curro. Encima se cree vivito con esa obra pedorra, un desubicado total.

  2. para mi este osqui es un vendido mas del teatro burgues su viejo tenia razon en no bancarlo un artista de verdad hace teatro callejero no mierda comercial tipo vivitos y coleando encima se cree rebelde pero termina siendo mainstream dejense de joder con estos farsantes la cultura se defiende desde los margenes no desde la escenita cheta firmado el tano boliviano

Decí lo que pensás

Publicá con un alias. No necesitás registrarte.

ESEN