El cadáver del financiero Jeffrey Epstein, encontrado colgado en una celda de Manhattan el 10 de agosto de 2019, sigue dando que hablar. El suicidio del delincuente sexual —sentenciado en 2008 por prostitución y acusado en 2019 de tráfico de menores— disparó una ola de teorías conspirativas que ahora divide a la base del presidente Donald Trump.
Epstein, un ex profesor de matemáticas devenido en magnate financiero, supo codearse con lo más granado de la élite mundial: desde Bill Clinton hasta el príncipe Andrés, pasando por Bill Gates y el propio Trump. El piloto del avión privado de Epstein, Lawrence Visoski, testificó que Trump voló en varias ocasiones en esa nave. Trump lo negó, pero el dato quedó registrado en el juicio contra Ghislaine Maxwell, la socia de Epstein condenada por tráfico sexual.
El caso explotó en 2019 cuando el Departamento de Justicia acusó a Epstein de explotar y abusar sexualmente de decenas de niñas entre 2002 y 2005. Epstein se declaró inocente, pero nunca llegó a juicio: se suicidó en su celda. La autopsia oficial dictaminó ahorcamiento, pero los vínculos del financista con figuras poderosas alimentaron sospechas de que alguien lo mandó callar.
Trump, durante la campaña 2024, dijo que desclasificaría los archivos de Epstein si ganaba. Ya en el poder, su administración prometió hacerlo, pero en julio de 2025 un memorando del Departamento de Justicia concluyó que Epstein se suicidó y que no existía ninguna lista de clientes incriminatorios ni pruebas de chantaje. La respuesta de los seguidores más leales de Trump fue furiosa.
Presentadores de programas de entrevistas y podcasters conservadores azuzaron a la base MAGA, exigiendo más documentos. La presión se volvió insoportable para Trump, que salió a defenderse en Truth Social: acusó a sus propios seguidores de caer en un engaño, los llamó “débiles” y dijo que estaban ayudando a los demócratas. La fractura quedó al descubierto.
Para contener el incendio, Trump pidió el 17 de julio a la fiscal general Pam Bondi que solicitara a un juez federal la revelación de las transcripciones del gran jurado de 2019. El gobierno presentó la moción el viernes. Ahora la pelota está en la cancha del juez, que decidirá si las hace públicas, aunque es probable que parte del material sea censurado por privacidad o seguridad.
Mientras tanto, la controversia sigue creciendo. La base MAGA, que durante años alimentó teorías sobre un supuesto asesinato de Epstein para proteger a poderosos, ahora se enfrenta a su propio líder. ¿Se abrirán los archivos? ¿O todo quedará en un nuevo capítulo de la novela negra que rodea a la Casa Blanca?

para mi el tal epstein es un yanki mas de la elite pedofila trump y sus seguidores pelean por los archivos? puro verso para tapar que el sistema los encubre a todos y encima los maga se hacen los sorprendidos? son complices che se mato? jaja decile eso a tu abuela #JusticiaParaLasVictimas #LosPoderososSiempreGanan
che para mi estos zurdos de mierda nos quieren hacer tragar el cuento del suicidio de epstein pero hasta un nene sabe que lo callaron trump tiene razon en no largar los archivos porque si los suelta se arma la podrida y los maga que piden verlos son unos giles ya los tienen domados viva la libertad carajo pero con la verdad a medias