Alejandra Radano es, sin vueltas, una de las grandes referentes del musical en la Argentina. Protagonizó Chicago, Cabaret, Cats, La bella y la bestia y muchas más, pero ella lo atribuye a la suerte. “Podés dar el physique du rôle o no”, dice con una humildad que no le resta ni un gramo de talento. De chiquita soñaba con ser cantante de ópera, pero todo cambió cuando Pepe Cibrián Campoy la eligió para ser parte de Drácula, hace más de treinta años, en el Luna Park. A partir de ahí, su mundo dio un giro.
Hoy, Radano se sube al escenario del Teatro Coliseo de miércoles a domingos para interpretar a la ambiciosa Velma Von Tussle en Hairspray, el musical basado en la película de John Waters. En una charla íntima, antes del ritual de transformación para meterse en la piel de la antagonista, la actriz habló de todo: la magia de la creación, sus 20 años de trabajo en Europa, la vertiginosidad del futuro y su gran batalla personal.
“Tuve mucha suerte de estar en musicales muy hermosos. Hoy es un día muy especial para mí, porque es el cumpleaños de Sandra (Guida, su compañera en Chicago y gran amiga), ya fallecida. La tengo muy, muy presente”, dice emocionada. Y encuentra un detalle significativo: en Chicago, Sandra interpretaba a Velma Kelly, y ahora ella hace de Velma Von Tussle. “Se llaman igual y eso me pareció muy significativo”.
Radano no se cansa de repetir que todo fue circunstancial. “Las cosas me fueron llevando. Yo quería ser cantante de ópera hasta que aparecieron las audiciones de Drácula, y estrenamos en el Luna Park. Después vino Cats, y la oportunidad de trabajar con Hugo Midón y tantas más”. Pero también reconoce que direccionó algunos deseos, como trabajar con directores específicos. “Para mí el encuentro con los directores tiene que ver con la formación. Uno aprende muchísimo de los directores, y de las obras, también”.
Y hablando de directores, Alfredo Arias fue quien le abrió las puertas de Europa. “Eso sí fue un trabajo mío, porque un día fui a ver Familia de artistas con Pepe Cibrián, en el Maipo, con Iris Marga, Lía Jelín, Norma Pons, y ahí surgió el deseo de trabajar con Alfredo. Pasaron diez años hasta que pude acceder a él, cuando hice Chicago, y Ricky Pashkus me dijo que Alfredo Arias estaba en la sala”. A partir de ahí, una epopeya de casi 20 años de trabajo en Francia, España, Italia, Alemania. “Nunca me instalé en Europa, sino que las cosas iban sucediendo. Y realmente se siguen sucediendo. Ahora tengo mi casa acá, pero quién sabe”.
Radano también se refirió a su experiencia trabajando con Damián Betular, que debuta en Hairspray. “Betular es un gran lugar de observación para mí. Las cabezas de compañía son muy importantes porque marcan el rumbo y el ánimo de todos, al igual que el director, Fernando Dente. Y aprendo muchísimo de su disciplina, de su prolijidad”. Y destaca la visión de Dente: “Tuvo la gran visión de captar qué puede hacer Betular y qué podemos hacer todos. Yo no tengo ningún tipo de prejuicio con que alguien venga de otro lugar, que no se haya formado. Es muy anárquico el escenario, muchas veces”.
La actriz se siente entusiasmada con el elenco de Hairspray, en el que el 80% debutan con la obra. “Todos los personajes tienen algo interesante, algo particular, como si todos fueran protagonistas. No hay una persona que no tenga carisma, que no tenga encanto, que no tenga talento. Observarlos es un ejercicio noche a noche”. Y reflexiona sobre la vigencia de la obra: “Esta obra sigue funcionando porque, lamentablemente, la segregación y la discriminación de la que habla siguen pasando. Pero también habla de la inclusión y de la superación”.
Radano también habló de su resistencia al cambio, aunque reconoce que como actriz y habiendo recorrido el mundo, el denominador común es justamente el cambio. “Hay cosas que me costaron muchísimo y se ubicaron cuando empecé a aceptar lo que la realidad proponía. Aunque esté muy gastado ese concepto, es así”. Y cierra con una reflexión sobre el arte: “Cualquier cosa que hagas tiene una implicancia en el afuera. Entonces, si sabés gobernar bien lo que te toca gobernar, eso produce una onda expansiva en la sociedad, y no queda solamente en un hecho artístico”.

Para mí la reina del musical? Por favor, Velma será villana pero Radano es una vendida al sistema teatral comercial. Mientras ella brilla en Hairspray, los laburantes del under nos pudrimos en salas alternativas. Esto huele a elitización del teatro. Yo creo que volviste a Europa, Alejandra, que acá sobran artistas de verdad. Firmado: La Comuna Teatral.
che para mi radano reina del musical? un chiste mal eh se fue 20 años a europa porque aca no la bancaban y ahora vuelve a cobrar en pesos mientras los argentinos de verdad laburan ella se hace la diva igual hay que reconocerle que velma la clava pero basta de aplaudir a los que se rajan al exterior volve a tu casa o labura para la patria mamita