El gobierno de Javier Milei está desarmando uno de los pocos complejos científico-tecnológicos de América Latina: el sistema nuclear argentino. Mientras se promociona un RIGI para atraer capitales extranjeros que exploten recursos naturales, el sector nuclear acumula recortes presupuestarios, proyectos frenados y la salida de cientos de trabajadores especializados. El contraste es brutal: por un lado, se incentiva la extracción de materias primas; por el otro, se abandona una cadena de valor intensiva en conocimiento que demandó más de 70 años de construcción.
Argentina construyó a lo largo de siete décadas un entramado único en la región, con la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), la empresa INVAP y una red de proveedores industriales que abarca desde investigación básica hasta ingeniería, medicina nuclear y reactores de investigación. Fuimos el primer país de Latinoamérica en poner en funcionamiento una central nuclear de potencia, Atucha I, en 1974. Diseñamos y exportamos reactores, producimos radioisótopos para uso médico y formamos recursos humanos altamente calificados. Eso es lo que se está perdiendo.
Según un informe del Centro de Estudios para el Desarrollo de la Actividad Nuclear (CEDAF), el presupuesto del sector sufrió un recorte real del 53% en infraestructura y equipamiento, y la masa salarial perdió un 42% de su valor. Proyectos estratégicos como el reactor modular CAREM y el reactor multipropósito RA-10 acumulan demoras e incertidumbre. Desde diciembre de 2023, el sistema nuclear perdió cerca de mil trabajadores: 571 despidos en la CNEA, 306 en Nucleoeléctrica Argentina, 37 en la Autoridad Regulatoria Nuclear y 31 en Dioxitek.
Actualmente, Argentina tiene tres centrales nucleares operativas (Atucha I, Atucha II y Embalse) que aportan entre 5 y 8% de la electricidad nacional, con gestión estatal y resultados económicos positivos desde hace más de 7 años. Sin embargo, en septiembre pasado, el Gobierno anunció la privatización parcial de Nucleoeléctrica Argentina. Para los especialistas del CEDAF, el riesgo es desarticular capacidades que tomaron décadas construir. Reconstruir equipos de investigación y proyectos tecnológicos complejos requiere tiempos mucho más largos que los que cualquier inversión privada pueda garantizar.
En paralelo, el Gobierno anunció una inversión en Atucha para un reactor modular bajo el Super RIGI, con la empresa Meiter Energy, de capitales estadounidenses del Grupo Ansari, que participó en los cimientos de SpaceX. “Capacidades argentinas, ganancias extranjeras”, resumieron desde el CEDAF. La decisión va a contramano del mundo: Estados Unidos impulsa programas multimillonarios para reactores modulares pequeños con financiamiento público, China acelera la construcción de nuevas centrales, Francia mantiene su matriz nuclear y Corea del Sur expande exportaciones de reactores.
“Cada proyecto paralizado implica retrasar desarrollos que difícilmente puedan recuperarse en el corto plazo. Cada generación que deja de formarse reduce las posibilidades de sostener una política científica autónoma”, alertaron los especialistas. La discusión de fondo es si Argentina seguirá considerando al conocimiento como un recurso estratégico o si resignará capacidades que demandaron más de 70 años de construcción institucional.
Mientras el RIGI busca atraer inversiones para explotar recursos naturales destinados a la exportación, el retroceso del sistema nuclear implica resignar uno de los pocos complejos industriales capaces de generar tecnología propia, integrar proveedores locales y exportar conocimiento de alto valor agregado. No es solo una cuestión de dos sectores económicos, sino de dos modelos de país: uno que apuesta a la tecnología y el conocimiento, y otro que se conforma con ser una mera exportadora de materias primas.

Para mí este pelotudo de Milei tira 70 años de tecnología nuclear a la basura para regalársela a las mineras extranjeras. Me parece un vendepatria que no le importa un carajo la soberanía nacional. Viva la libertad carajo!
Para mí esto es un choreo a mano armada. 70 años de desarrollo nuclear tirados a la mierda pa que los yankis se lleven todo. Milei nos entrega a las mineras y nos deja un desierto radioactivo. ¡Vendepatrias! #NoAlDesguaceNuclear