El horror digital crece sin freno en la Argentina. Los delitos sexuales contra niñas, niños y adolescentes en entornos virtuales explotaron un 73,7% en apenas doce meses. Así lo confirmó el Ministerio de Seguridad de la Nación, que registró un salto de 848 víctimas en 2024 a 1476 en 2025. Una cifra que hiela la sangre y que pone en jaque a familias enteras.
El mapa del delito muestra focos bien definidos. Jujuy es la provincia donde el incremento fue más brutal: pasó de 17 casos a 112, un 558% más. Le sigue la Ciudad de Buenos Aires, que trepó de 56 a 190 víctimas. Pero Mendoza concentra el mayor número absoluto: 247 casos en 2024 y 610 en 2025. Detalles escalofriantes que el informe no desglosa: la cartera de Seguridad no respondió consultas sobre qué tipo de ciberdelitos crecieron más.
Los especialistas no tienen dudas: el grooming y la coacción digital son los flagelos principales. Tomás Vaccarezza, fiscal porteño especializado en delitos informáticos, advierte: “Hay cada vez más pedófilos que aprovechan los chats de juegos como Roblox y las redes sociales como Instagram o TikTok para contactar menores”. Hernán Navarro, fundador de Grooming Argentina, agrega que los agresores ya no necesitan contacto físico: “Ejercen el cautiverio digital, obligan a las víctimas a producir su propio material de abuso”.
¿Por qué explota esta problemática? Navarro enumera factores clave: hiperconectividad (los chicos pasan siete horas diarias en dispositivos), inicio prematuro (cuatro de cada diez tienen celular propio antes de los 9 años) y falta de supervisión adulta. “Si le das un celular a un chico sin control, lo estás emancipando digitalmente”, dispara. También critica la ausencia de políticas públicas de educación digital integral, similar a la ESI, y la responsabilidad de las empresas tecnológicas que no garantizan seguridad en sus plataformas.
La Justicia empieza a moverse. En abril, un tribunal bonaerense condenó a un hombre por abuso sexual sin contacto físico, un fallo que Navarro celebra: “El mundo digital es el mundo real, el daño impacta igual”. Pero la batalla es cuesta arriba. Los contenidos de abuso nunca desaparecen de la internet profunda, y las víctimas cargan con un daño irreparable.
¿Qué pueden hacer los padres? Los especialistas recomiendan control parental, pero sobre todo diálogo. “Preguntale a tu hijo cómo le fue hoy en internet”, sugiere Navarro. Prohibir el celular solo invisibiliza el problema. También alertan sobre señales de alarma: cambios de conducta, secretismo, irritabilidad o regalos digitales de desconocidos.
Ante un posible delito, hay que contener al niño y denunciar. En CABA, la Unidad Fiscal Especializada atiende al 0800-3334-7225 o en denuncias@fiscalias.gob.ar. En el resto del país, hay que acudir a la fiscalía más cercana. También está la app de Grooming Argentina. La lucha es urgente: los depredadores digitales ya no están en la esquina, están en la pantalla.

Para mí esto es una invasión cultural y moral. Los inmigrantes y zurdos están violando a nuestros pibes en las redes, ¡73% más! Me parece que hay que cerrar ya Roblox, Instagram y TikTok, o meter presos a los dueños. Los gobiernos de mierda de Jujuy, CABA y Mendoza no hacen nada. ¡Ley y orden o nos cagamos en todo!
para mí esto es claramente el patriarcado capitalista usando a Roblox, Instagram y TikTok para sexualizar a lxs pibxs, y el Estado es cómplice mirando para otro lado mientras las víctimas crecen un 73%. yo creo que hay que regular YA con perspectiva de género y anticapitalista, estos números son el resultado de un sistema que empuja a lxs pibxs a ser víctimas, ¡despierten caretas!