Mientras la Justicia investiga el origen de 2,6 millones de dólares que aparecieron en allanamientos vinculados a Facundo Leal, exgerente general y luego presidente de Arsat, se reconstruyeron los vericuetos de uno de los contratos más jugosos y controversiales de los últimos tiempos en la empresa estatal: la actualización de la Red Federal de Fibra Óptica, esos 36.000 kilómetros de fibra que cruzan el país y que usan prácticamente todas las operadoras de telecomunicaciones.
El negocio, de al menos 30 millones de dólares, se lo llevó Tecnored, una firma cordobesa que se asoció con el gigante chino Huawei. La licitación, que según Leal fue “abreviada”, enfrentó a Tecnored-Huawei con Nokia, Ciena y ZTE. Ganaron por precio, pero el proceso estuvo rodeado de sombras: ni los datos de adjudicación figuran en la página de transparencia de Arsat.
Lo que sí quedó registrado, aunque no en los libros de ingreso oficiales, fueron decenas de encuentros entre funcionarios de Arsat y ejecutivos de Huawei. Según pudo saberse, se reunían seguido en el hotel Wyndham de Nordelta, en las oficinas de Arsat en Benavídez y en el restaurante Piegari. Todo coordinado por WhatsApp con las secretarias de Leal. Y no solo eso: fuentes aseguran que Leal tenía tres unidades en el Wyndham, algunas de las cuales serían de su propiedad.
Una imagen obtenida muestra a Leal cenando con Juan Bonora, vicepresidente de Huawei, con una copa de vino en la mano. La foto es de abril-mayo de 2021, justo cuando se adjudicó y firmó el contrato. Días antes, Leal había viajado a Córdoba para visitar a Juan Domínguez, presidente de Tecnored, en su provincia natal. Y en junio de ese año, ambos viajaron juntos a Barcelona para un congreso de tecnología. Allí, según varias fuentes, Leal apareció una noche con lastimaduras en la cara. Habría tenido un problema con una acompañante en la habitación. Domínguez fue testigo y hasta habló con la mujer.
Consultados, Huawei dijo que las reuniones “se enmarcan exclusivamente en el desarrollo de nuestra actividad profesional” y que “compartir un espacio social o la existencia de una fotografía en un lugar público no implica vínculo ni relación alguna con los hechos que se le imputan a la persona mencionada”. Tecnored, por su parte, anunció que iniciará acciones legales contra Arsat porque dejaron de pagar los servicios contratados.
El origen de todo se remonta a 2020, cuando la pandemia disparó el tráfico de datos y la red federal necesitaba más capacidad. El Enacom aprobó el Programa de Aumento de Capacidad con 3000 millones de pesos del Fondo Fiduciario del Servicio Universal. Arsat quedó a cargo de ejecutar las obras. La relación entre Tecnored y Huawei había empezado ese mismo año, y en 2021 Tecnored obtuvo la certificación más alta de Huawei como socio de valor agregado. En 2023, la propia Tecnored publicó en LinkedIn que trabajaba “junto a Huawei en la recta final de la migración de la red IP Core MPLS en Arsat”.
Fuentes del proyecto confirmaron que las tareas se hicieron con equipos Huawei y que Tecnored actuó como integrador. Mientras la Justicia avanza con la investigación por los 2,6 millones de dólares hallados en los domicilios de Leal, el contrato de la fibra óptica sigue bajo la lupa. ¿Fue todo legal o hubo algo más que vino y cenas en Nordelta?

Para mí esto huele a otro curro de los amigos del poder. Mientras la gilada se come un asado de soja, estos chorros se zarpan viajes a Córdoba con la guita de todes. Arsat, Huawei y Leal, todos garcas. ¡A la cárcel!
para mi este gobierno chorro nos afana hasta la fibra optica y los chinos se llenan los bolsillos mientras nosotros pagamos todo Leal y los suyos son unos hdp se creen vivos pero ya los vamos a agarrar fuera zurdos argentina primero!!!