Este miércoles, la Cámara de Diputados convirtió en ley el pago de 171 millones de dólares a dos fondos buitres que litigaron contra Argentina durante dos décadas. Con 138 votos afirmativos y 98 negativos, se sancionó el acuerdo que beneficiará a Attestor Master (104 millones) y Banbridge (67 millones). Estos fondos compraron títulos de deuda argentina tras el default de 2001 a precio vil, se negaron a los canjes y siguieron juicio para sacar una ganancia especulativa.
El «acuerdo de conciliación» surgió de un fallo de un tribunal de Estados Unidos y tenía plazo hasta el 30 de junio. Por eso el apuro de La Libertad Avanza, que logró la sanción apenas seis días antes del límite, después de haber pedido una prórroga por errores en el Senado. La Cámara Alta ya lo había aprobado con 40 votos a favor y 22 en contra, pero en un primer intento detectaron un error en el texto y tuvieron que devolverlo a comisión.
Entre los votos positivos se anotaron, además de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR, gobernadores de Misiones, Chubut, Neuquén y varios peronistas como los ex Unión por la Patria Carolina Moisés, Guillermo Andrada y Sandra Mendoza, junto a la salteña Flavia Royón. En Diputados, los mismos bloques acompañaron al oficialismo: ex Juntos por el Cambio, tucumanos ex Unión por la Patria, Innovación (Misiones y Salta), sanjuaninos de Orrego, la neuquina de Figueroa, Garrido de Santa Cruz, el MID y varios de Provincias Unidas, como los cordobeses de Llaryora, Lourdes Arrieta y el socialista Pablo Farías. Ningún integrante de Provincias Unidas votó en contra. Entre los ausentes figuraron radicales como Pablo Juliano, jujeños de Sadir y Esteban Paulón del PS de Santa Fe.
El libertario Bertie Benegas Lynch defendió el acuerdo: «Después de 25 años tenemos la gran posibilidad de cerrar esta herida de deshonra internacional», y acusó a los opositores de ser «los continuadores del default del 2001». Silvana Giudici lo calificó de beneficioso por lograr «una quita del 30%» sobre la sentencia de Estados Unidos. Sin embargo, la quita fue cuestionada porque el gobierno nunca reveló a qué valor compraron los fondos los títulos. No se puede saber la diferencia real que cobrarán tras 20 años de litigio, embargos de bienes públicos como Aerolíneas Argentinas, YPF, el Banco Nación y hasta el oro.
Desde la izquierda, Del Pla y Del Caño denunciaron que este pago es un nuevo capítulo de endeudamiento. «Caputo ahora toma deuda para pagar la deuda que generó Caputo», lanzó Del Caño. Itai Hagman, de Unión por la Patria, cuestionó que es un pago «subordinado a una única variable: bajar riesgo país para volver a endeudar a la Argentina». Hagman reivindicó que los gobiernos nacionales y populares intentaron resolver el problema pagando, a pesar de ser deudas ilegales e ilegítimas que fueron a parar a bolsillos de empresarios y bancos privados.
El Frente de Izquierda insistió en la necesidad de un «desconocimiento soberano de la deuda» como parte de una reorganización nacional, y no como los defaults capitalistas que descargan la crisis sobre la clase trabajadora. Mientras tanto, el pueblo argentino vuelve a pagar el pato de la especulación financiera.

Para mí esto es un choreo a mano armada. 171 millones de dólares a dos fondos buitres mientras la gente no llega a fin de mes. Los diputados que votaron a favor son unos vendepatria, cómplices del saqueo. Me parece que la izquierda tiene razón: esto huele a nuevo endeudamiento. ¡Aguante la lucha popular, carajo!
Para mí estos zurdos de mierda nos tienen podridos. Pagarles a los buitres es la única forma de recuperar el crédito, no son estafas, son contratos. Los que votaron en contra son unos irresponsables que quieren fundir el país. Viva la libertad carajo!