La interminable crisis que desató Manuel Adorni en el Gobierno llegó a su fin este sábado, cuando el ahora exjefe de Gabinete publicó una carta de renuncia dirigida al presidente Javier Milei. La salida se venía cocinando a fuego lento desde hacía semanas, pero encontró su punto de ebullición cuando hasta la mismísima Karina Milei, la hermanísima y principal sostén del funcionario, le soltó la mano.
Fuentes libertarias confirmaron que Patricia Bullrich había planteado a la secretaria general de la Presidencia que era imposible manejar la agenda legislativa con Adorni convertido en una suerte de espada de Damocles en el Congreso. Karina pidió unos días para resolver la situación y convencer a su hermano de que no quedaba otra salida más que la eyección del funcionario.
Javier Milei, que desde España seguía defendiendo a Adorni, abrió la puerta a su salida al decir: “Si lo consideran culpable, lo vuelo, lo eyecto yo de una patada”. Pero la justicia argentina no se caracteriza por su rapidez, y el Presidente condicionó su decisión a un fallo que podría tardar años. Sin embargo, en la Rosada interpretaron esas palabras como el punto de partida para iniciar el despegue definitivo del jefe de Gabinete.
El operativo recambio avanzó a paso firme durante el viernes. La consigna era clara: que Adorni renunciara para evitar que Milei tuviera que faltar a su palabra. El funcionario se mostró remiso a dar un paso al costado y consiguió estirar su agonía hasta el regreso del Presidente de España, pero la decisión ya estaba tomada. Incluso se trabajó en el texto que justificaría el “paso al costado”.
La renuncia se anunció faltando cinco horas para el inicio de otra presentación de la Scaloneta en Estados Unidos, en un intento de opacar la noticia. En su carta, Adorni agradeció a Milei por “entender las razones” y aceptar su renuncia, y culpó de todos sus males a los medios, manipulando la información difundida en estos meses.
Pero la realidad es que el enriquecimiento del funcionario fue tal que le demandó meses y múltiples correcciones tratar de blindarse ante la justicia. Sus explicaciones resultaron caricaturescas, como la de 500 mil dólares surgidos de inversiones cripto que recién decidió gastar frenéticamente al llegar a la función pública. Y este viernes se conoció que había realizado compras de aparatos para videojuegos con tarjetas de crédito de funcionarios de su área por casi 6 millones de pesos.
Habrá que ver qué futuro le espera al ahora exfuncionario. De su carta se desprende que no habrá embajada en la que recluirse, a sabiendas de que nunca conseguiría el placet del Senado. Pero sí podría mantener su cargo en el directorio de YPF, donde los directores tienen una remuneración promedio de alrededor de US$ 954.000 anuales. Adorni no cobraba nada hasta ahora por incompatibilidad, pero al dejar la Jefatura de Gabinete quedaría en libertad de percibir esos honorarios.
Más allá de cómo hará para pagar sus deudas, la preocupación mayor del exjefe de Gabinete es su situación judicial. Ahora fuera de la protección de la función pública, se encontrará ante una justicia que ya no tendrá reparos para avanzar contra él. No hay señales de que los contactos entre el ministro Mahiques y el juez Ariel Lijo en París auguren algún alivio.
El desenlace de esta historia comenzó a gestarse en el Congreso, donde hasta los aliados le soltaron la mano a Adorni. En el Senado, la sesión del jueves debió suspenderse por falta de quórum, mientras que en Diputados el oficialismo consiguió frenar la embestida opositora. Pero para esta semana se esperaba que el caso Adorni fuera agitado intensamente en las comisiones. La única manera de descomprimir y retomar la agenda oficial era con su salida, finalmente concretada.

Para mí esto huele a que se les cayó un facturero más. No bancaban a este vendehumo, un chorro de mierda del círculo rojo. Ojalá que todo el gobierno se vaya a la mierda, viva la lucha, fuera los fachos.
Para mí este corrupto de mierda se tenía que ir, Adorni. Karina y Patricia hicieron lo que el país necesitaba, limpiar el Estado de estos garcas que viven de nuestros impuestos. Viva la libertad carajo!