Venezuela vivió una de las jornadas sísmicas más brutales del siglo. Este miércoles, dos terremotos de entre 7.2 y 7.5 de magnitud sacudieron el país con menos de un minuto de diferencia, dejando un tendal de derrumbes, cortes de luz y evacuaciones masivas. Y como si fuera poco, el pánico se apoderó de un partido de béisbol en pleno desarrollo.
El encuentro entre Marineros de Carabobo y Senadores de Caracas, que se disputaba en el Estadio Universitario de Caracas, fue interrumpido de golpe cuando el suelo comenzó a moverse. Las imágenes que dieron la vuelta al mundo muestran a los peloteros en el home plate paralizados por el desconcierto, mientras el receptor y el umpire abandonan sus posiciones. En cuestión de segundos, el pánico se apodera del terreno: jugadores y aficionados corren hacia el campo abierto mientras las cámaras captan el violento bamboleo de la estructura del estadio.
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el primer sismo fue de 7.2 y el segundo de 7.5, con epicentro cerca de Morón, en la costa caribeña. Ambos movimientos ocurrieron a escasa profundidad —13 y 10 kilómetros—, lo que explica la ferocidad con que se sintieron incluso dentro del estadio. El temblor no solo interrumpió el juego, sino que desató el caos en Caracas, Carabobo y Yaracuy.
Mientras en el estadio la gente buscaba refugio, en otros puntos de la capital la situación era mucho más grave. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, declaró el estado de emergencia en cadena nacional. «Lo principal es rescatar vidas, después veremos cómo se encara la reconstrucción material», afirmó, instando a la unidad. El ministro del Interior, Diosdado Cabello, reportó que casas y edificios se vinieron abajo en Caracas, con situaciones «alarmantes» en el barrio de Altamira. «Estamos atendiéndolos con todos los organismos de seguridad y asistencia, de protección civil», señaló, mientras pedía a la población permanecer al aire libre ante posibles réplicas.
El alcalde de Chacao, Gustavo Duque, confirmó la existencia de víctimas fatales, aunque sin dar una cifra precisa debido a la magnitud de los destrozos. Hasta el momento, la Liga Mayor de Béisbol Profesional no ha emitido un comunicado sobre el estado de los jugadores o aficionados, pero en sus redes sociales publicaron un listado de hospitales y clínicas disponibles para la emergencia. El estadio, con capacidad para más de 25.000 personas, fue evacuado de urgencia.
La escena del partido suspendido es solo una postal de un fenómeno que sacudió a todo un país. Mientras los equipos de rescate trabajan contrarreloj, Venezuela intenta asimilar la magnitud de la tragedia. Las réplicas continúan, y el miedo no da tregua.

para mi los terremotos son un castigo de dios x dejar q estos politicos comunistas arruinen venezuela los jugadors corrieron como maricones mientras el pueblo se muere de hambre viva la libertad carajo firmado ElNacionalista777
Para mí esto es clarísimo: la naturaleza le pega a los mismos de siempre. Los ricachones huyen como ratas del estadio mientras los pobres quedan bajo los escombros. El capitalismo es una mierda, ni solidaridad tienen. Viva el socialismo carajo.